La Revolución Ciudadana y Alianza PAIS cuidan juntos la Constitución del correísmo
Ambos bloques legislativos bloquean intentos de enmiendas constitucionales. No se concreta aún un apoyo electoral, pero son más las cosas que los unen

Votación. A la izquierda los votos en contra del correísmo se mezclan con las abstenciones de Alianza PAIS.
Una “sincronía” que no es nueva, pero a puertas de la segunda vuelta electoral se presta para interpretaciones. La posición conjunta del bloque de la Revolución Ciudadana y de los cada vez menos legisladores que reconocen ser de Alianza PAIS (AP) en la Asamblea Nacional, fue suficiente para bloquear las reformas a la Constitución planteadas por el Comité por la Institucionalización Democrática.
La coincidencia impidió, entre otras cosas, que se pregunte a la ciudadanía sobre la eliminación del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) sobre la reducción y bicameralidad del Legislativo y la independencia de la Fiscalía General del Estado.
Manuel Ochoa, integrante de AP, asegura que no hubo coordinación alguna con sus exaliados y tampoco se trata de una postura adoptada a última hora. “Desde que llegó la propuesta hemos hecho observaciones y mostrado nuestra oposición en la mayoría de temas. Si en algo hemos coincidido, sería en interpretar el sentir de los ciudadanos en este tema”, aseguró.
Pero el asambleísta del movimiento Ahora, Fabricio Villamar, no está convencido de que el “guiño” de PAIS al correísmo sea nuevo y casual. Dice que hace dos meses ya lo alertó cuando en un anterior intento de enmienda constitucional ambos bloquearon la posibilidad de que sea la Asamblea la que designe a las autoridades de control.
“Lo de la noche del martes debe ser entendido como una especie de acercamiento para evitar, en un eventual gobierno de Andrés Arauz, les pasen la cuenta por haberse salido del control de Rafael Correa”, señaló Villamar.
En esto coincide el analista político Arturo Moscoso, quien ve en esta acción y otras anteriores un esfuerzo por hacer méritos para ser acogidos por la alianza Unión por la Esperanza ante la probable desaparición de AP, luego de los pobres resultados que obtuvo en las elecciones del 7 de febrero.
¿El “guiño” se podría extender al plano electoral? El asambleísta de la Revolución Ciudadana, Franklin Samaniego, dice que no buscarán acercamientos con ningún sector que haya sido cogobierno con Lenín Moreno, pero están abiertos a escuchar a los ciudadanos que quieran formar un frente con sus ideales.
Ochoa, por su parte, señala que la directiva nacional de AP no ha tomado una decisión sobre apoyos en la segunda vuelta electoral. Sin embargo, lanza pistas: dice que se siguen considerando un movimiento de izquierda, por lo que es imposible que apoyen a un representante de la banca.