
El puzle familiar en la trama de corrupcion
Se presume que son sus amigos y familiares. El exgerente de Petroecuador estaba vinculado a una compleja red de personas y empresas que se benefició de contratos con la petrolera estatal.
Se presume que son sus amigos y familiares. El exgerente de Petroecuador estaba vinculado a una compleja red de personas y empresas que se benefició de contratos con la petrolera estatal.
Al menos eso se desprende del informe de la Unidad de Análisis Financiero (UAF) sobre las actividades de Álex Bravo. El documento expone los movimientos financieros, tributarios y societarios de nueve personas. Fue solicitado por la Fiscalía de Pichincha, el 1 de junio de 2016.
El documento, de 61 páginas, detalla que varios de los familiares de Bravo (madre, padrastro, hermana, primos y esposa) eran parte de las empresas proveedoras de servicios y beneficiarias de contratos en la estatal petrolera.
Este caso de presunta corrupción se destapó tras la difusión de los Panama Papers.
Bravo es investigado por presunto enriquecimiento ilícito. Él no justificó más de 500.000 dólares de su patrimonio, según un informe de la Contraloría. Pero su defensor Diego Velasco señaló que no hubo tiempo suficiente para que la entidad de control considere los descargos.
Pero, además, la UAF asegura que Bravo y su empresa offshore Girbra mantienen cuatro depósitos a plazo fijo, que vencen en 2017, por 2,4 millones de dólares, en Panamá. El exgerente habría acumulado ese capital producto de transferencias por comisiones. Y al parecer su esposa, Jelice Herrera, no estuvo al margen, según revela la UAF.
Ella figura como accionista de Servbrahe, Esmecbrah y Hesomite, proveedoras de Petroecuador. De ellas y de una cuarta empresa recibió 213.966,29 dólares, entre 2010 y 2015.
Además, entre 2010 y 2016 recibió 425.525,45 dólares y el 72,53 % de esos recursos provenía de depósitos de empresas vinculadas a negocios petroleros.
El informe cita los Panama Papers, según los cuales ella era secretaria de Girbra SA, Capaya SA, Escart SA y RGH Investtment INC, las compañías atribuidas a Bravo en Panamá. Herrera, en el periodo analizado, también adquirió propiedades en Esmeraldas, según los contratos notariales analizados por la UAF.