Actualidad
La protesta vuelve a las calles
Las consignas en contra del Gobierno se volvieron a escuchar en varias provincias. En Quito y Guayaquil se escenificaron las manifestaciones más numerosas.

Las consignas en contra del Gobierno se volvieron a escuchar en varias provincias. En Quito y Guayaquil se escenificaron las manifestaciones más numerosas.
“Respeto, respeto a la clase sindical”, “Caricatura de revolución es el Gobierno de Alianza PAIS”, “Verde, verde es el color de la bandera que nos mata de hambre”, gritaron en la capital. Cientos de trabajadores, maestros, ambientalistas, jubilados, estudiantes ocuparon, en el mejor momento de la marcha, varias cuadras.
Portaban carteles y monigotes. Uno que representaba al primer mandatario causó ‘sensación’: todos querían una foto con él. Era el recuerdo del fin de la revolución, dijeron.
La movilización, que se inició en la Caja del Seguro, se desarrolló sin incidentes hasta el cierre de esta edición. Al final, los opositores al Gobierno hicieron el recorrido de siempre hasta llegar a la Plaza de Santo Domingo. En el lugar les esperaba una tarima con música protesta.
Y, otra vez, no lograron acercarse a la Plaza Grande. Un fuerte cerco policial les impidió el paso hacia el Palacio de Carondelet, en donde se desarrollaba el plantón oficialista.
“Este día confirmamos el rechazo y la indignación en contra del Gobierno de Correa”, dijo el presidente de la Conaie, Jorge Herrera. Y reiteró su llamado a las bases indígenas a preparar el levantamiento a escala nacional.
Y aunque los dirigentes de la protesta aseguraron que su protesta no tenía fines electorales, algunos discursos los traicionaron. Allí, llamaron a la unidad para cambiar de Gobierno y llegar con mayoría a la Asamblea Nacional para fiscalizar los 10 años de revolución ciudadana.
Enrique Ayala Mora, exrector de la Universidad Andina, fue el único de los precandidatos del Acuerdo Nacional por el Cambio que participó en la movilización en la capital.
La pretendida disolución de la Unión Nacional de Educadores (UNE) también marcó la movilización. Los sectores sociales cerraron filas alrededor de la organización.
Por eso, y para insistir en su rechazo a la política económica del Gobierno, anunciaron que las protestas continuarán.