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Parafraseando a Goebbels
En su obra Derecho degenerado (Marcial Pons, 2016) Bern Rüters narra cómo Hitler para justificar sus ideas de supremacía racial y genocidio a la carta, proclamó una nueva idea del Derecho. —¿Y eso no fue lo mismo que nos hizo el roedor belga?— Bueno, sí. Pero él tenía un objetivo distinto, centrado en lo monetario: cómo crear un sistema en el que nada objetase su plan de llevarse el país en peso. Auxiliado por una teoría jurídica como el neoconstitucionalismo (le vino como anillo al dedo), sumado a la falta de perspicacia de nuestros juristas, cuya novelería mordió fácilmente el anzuelo, nos desbarató el Derecho y lo reemplazó por algo en lo cual la “justicia” era el valor supremo. -La justicia según él dirás, porque le metió la mano y se le fue hasta el codo. -Claro. Y ni siquiera es original lo que hizo. Copió y aplicó las mismas reglas que usaba Goebbels.
Es que a Vinny —su supuesto “gurú” de la estrategia política— no le daba el mate para crear nada. Alguien que obtiene un doctorado trucho tribal-familiar con el tema La radio Ondas Quevedeñas en el desarrollo formativo de la niñez de la ciudad de Quevedo, no hace gala de una inteligencia muy prometedora. No. Había una mente brillante y peligrosa. Recuerdo a Correa presentando a Martha Harnecker, comunista chilena que huyó a Cuba tras la caída de Allende, quien en su obra sobre la robolución ciudadana presentada en La Habana el 2012, al referirse al roedor narra “cómo ese joven y desconocido economista, sin... recursos, pudo llegar a la Presidencia...”. ‘Stop’. ¿Sin recursos? Aquí es donde entra Goebbels: “Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad”.
Pero ahora ya sabemos: las campañas fueron financiadas por Odebrecht y las FARC. Por eso, así la Vivi con su casotota Terrasol ‘style’, el Galito con su descaro y el ‘Corchito’ con sus edificios, sigan practicando la sexta regla de Goebbels, no les servirá. Porque sabemos que mienten. Sigan parafraseando a Goebbels. Sus mentiras no se convertirán en verdad. Y si la Fiscalía hace bien su trabajo, pronto lucirán sus “brand new orange suits”.