
Mujeres, con menos espacio legislativo
Son menos. La presencia de mujeres en la Asamblea Nacional electa el pasado 19 de febrero se reduce con relación a la actual. No en un número considerable, pero visto en porcentajes hay un quiebre en la paridad.
Son menos. La presencia de mujeres en la Asamblea Nacional electa el pasado 19 de febrero se reduce con relación a la actual. No en un número considerable, pero visto en porcentajes hay un quiebre en la paridad.
Solanda Goyes, activista por los derechos de las mujeres, explica que hablar de paridad de género en un cuerpo colegiado comprende una presencia que oscile entre el 40 y 60 por ciento de hombres o mujeres. La leve reducción de cinco escaños ocupados por mujeres en el Legislativo electo frente al actual rompe con esta norma. “No tendríamos una representación paritaria, aunque sí muy cercana de la paridad”.
Verónica Arias, asambleísta reelecta por Loja, coincide en que la reducción “no es significativa” e intuye que eso tiene relación con el hecho de que los hombres encabezaron la mayoría de las listas de candidatos a la Asamblea.
Solo en las listas nacionales al Legislativo, cuatro mujeres las encabezaron frente a once hombres. En Guayas, la provincia más poblada y con más electores del país, once mujeres lideraron en las 54 listas distribuidas en las cuatro circunscripciones. “La paridad existe, la decisión del pueblo es distinta... La gente decidió por liderazgos femeninos en las provincias”, replica Arias.
La actual Asamblea, que termina sus funciones en mayo próximo, puede presumir de ser la más paritaria de género numérica y porcentualmente desde el Congreso de 2006 hasta la fecha (ver gráfico).
No obstante, Goyes cree que el debate sobre la presencia de mujeres en el Legislativo debe dar un salto de lo cuantitativo a lo cualitativo. Pone sobre la mesa de discusión la independencia de las legisladoras para reivindicar los derechos de las mujeres en el plenario. “La representación que concluye en mayo nada tiene que ver con la reivindicación de las mujeres, porque las mujeres no hemos reivindicado un número solo para tenerlo de adorno, sino para representar un número significativo en la transformación del país”.
Para lograrlo, la activista considera que todas las asambleístas deben despojarse de los intereses del partido y pensar en el Ecuador, no solo en la agenda de mujeres sino en la del sistema democrático, la independencia de poderes y más. Esto además de los avances en legislación electoral, como nuevos sistemas de selección interna de postulantes en los partidos y la equidad de género en las cabezas de lista de las candidaturas pluripersonales.
La presencia afro también disminuye
Seis asambleístas de la etnia afroecuatoriana integrarán la nueva Asamblea Nacional, dos menos de los electos en los comicios de 2013. La legislación electoral vigente no garantiza la equidad en la participación electoral de las personas afrodescendientes o de otras etnias. Dos de los seis nuevos legisladores de la etnia afro representarán a Guayas, uno a Chimborazo, uno a Esmeraldas, uno a Imbabura y el último es de representación nacional.