La playa. Según los hoteleros, en Semana Santa no llega tanta gente como en carnaval y Año Nuevo.

Montanita se recupera de a poco del bajon de los turistas

El gran reto de atraer en este feriado a los turistas a la comuna de Montañita, afectada por el asesinato en febrero de las turistas argentinas Marina Menegazzo y María José Coni, está superándose.

El gran reto de atraer en este feriado a los turistas a la comuna de Montañita, afectada por el asesinato en febrero de las turistas argentinas Marina Menegazzo y María José Coni, está superándose.

Ayer, un gran número de visitantes llegó a esta balneario de la península de Santa Elena donde aún está vivo el recuerdo de la muerte de las mendocinas, crimen que sigue en proceso de investigación.

Hasta ayer, según los operadores turísticos, el promedio de ocupación en los hostales y hoteles estaba cercano al 70 %

“Lamentablemente ese hecho ocurrió aquí, en Montañita, pero este es un lugar maravilloso. Si hablamos de inseguridad, en este país la hay en todas partes. No podemos condenar a un sitio por algo que ya pasó”, expresó el cuencano Bolívar Cabrera, quien llegó a la comuna para disfrutar del feriado.

José Rodríguez, presidente de la Asociación de Parasoleros ‘15 de Mayo’, ubicó sus 20 sombrillas al pie de la playa a la espera de los clientes y, hasta las 13:00, ya había alquilado 10. Aquello lo tiene contento.

“En los feriados, Montañita es el lugar favorito de los turistas. Ya nos estamos recuperando de ese golpe que fue para todos nosotros el asesinato de las dos chicas argentinas”, comentó Rodríguez.

Se espera que los sitios de alojamiento logren llenar hoy un 90 % de su capacidad.

“Hay varios aspectos que han coincidido con la disminución de los visitantes: la crisis económica, los oleajes anunciados y el caso de las argentinas”, indicó Milton Rosales, propietario de un hostal. Según su experiencia, en Semana Santa no llega tanta gente como en carnaval y Año Nuevo.

Además de turistas, en Montañita se nota la presencia de un mayor número de personal de seguridad. Los salvavidas recorren en cuadrones el perfil costero, los marinos caminan por la playa y los policías recorren las calles. “Tratamos de que no vuelvan a ocurrir más muertes aquí”, señaló Rodrigo Pinto, dirigente del cabildo comunal.