Vicente del Bosque fue el que más defendió las convocatorias de Íker Casillas a la selección. Pero, la suplencia en la última Eurocopa marcó una distancia.

El marques lo deja todo

El título conseguido en el Mundial de Sudáfrica 2010 es el mayor éxito de la selección española de fútbol en su historia.

Lo ganó todo y es momento de descansar. Vicente del Bosque (65 años) deja una línea tan alta como entrenador que será difícil de igualar en España durante varios años.

Él es el único que ha podido llevar al combinado de ese país a un título mundial. En Sudáfrica 2010 lo puso tan arriba que ahora un resultado menor deja la sensación de fracaso.

Sí, tuvo a su cargo a la considerada mejor generación de futbolistas españoles. Pero no fue fácil. Las pugnas entre los integrantes de Barcelona y Real Madrid fueron las más fuertes de los últimos años. Y Del Bosque fue muy inteligente para calmar esos ánimos.

El técnico nacido en Salamanca se mostró siempre leal con sus jugadores, al punto que ellos fueron los primeros en enterarse de su decisión. Envió un mensaje a todos (menos a Íker Casillas) informando que no renovaría. Es más, les contó que dejaría de ser entrenador para siempre. Daba igual si España ganaba la Eurocopa de Francia, él ya tenía decidido que esta sería su última experiencia como técnico.

Como entrenador de España no solo gozó de los éxitos. También pasó momentos amargos, como el Mundial de Brasil 2014. Llegó al torneo como el campeón defensor y uno de los principales candidatos. Pero, no pasó de la primera ronda. Allí las críticas le cayeron con todo. La palabra renovación del plantel empezó a ganar fuerza, pero Del Bosque se mantuvo en su ley. Creyó en quienes le ayudaron a conquistar el Mundial. A la Eurocopa llevó a experimentados y solo hizo un cambio en el arco y ese le generó su último dolor de cabeza.