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Mama dime por que...

Es muy común que los niños, a partir de los 3 años de edad, empiecen a hacer todo tipo de preguntas. Algunas graciosas y hasta cierto punto asombrosas..., y otras ‘incómodas’, un tanto difíciles de responder.
Sus ‘por qué’, ‘quién’, ‘cómo’ y cuándo’ -aquel que es padre lo sabe- los bombardea y vuelven locos. Los pone entre la espada y la pared. George Heredia, guayaquileño de 26 años, por ejemplo, recuerda aquel momento en el que su hija de 6 le preguntó de dónde venían los bebés.
“Estaba en un restaurante con mi esposa. Nos miramos, no supimos qué hacer. Respiré profundo porque sabía que debía dar la respuesta correcta. Sin embargo me di por vencido. Le dije: es la cigüeña que los trae. Ella me miró enfurecida, me llamó mentiroso y corrigió: sé que vienen de huevos, al igual que las ranas. Ellas los ponen, los machos los cuidan. ¿Mamá tú pones huevos y papá se sienta sobre ellos? ¿Cómo hacen? le consultó”.
La pareja nuevamente se observó. ‘Lo hablamos en casa’, le habían dicho. Allí pidieron la ayuda a la mamá de George.
Como estos, hay otros casos. A través de las redes sociales de EXPRESO nuestros lectores nos lo hicieron saber. “Mi hijo tenía 5 años cuando en una reunión familiar me preguntó si era ‘cachuda’. Él había escuchado a un conductor de bus llamarme así y quería saber por qué’, revela Susana Thoret.
A Mariana Alvarado, en cambio, su nena de 6 le cuestionó por qué hay hombres que se visten de mujer. “Estábamos en el Banco y había un trans justo detrás de mí. Se lo iba a explicar... Lastimosamente esa persona se adelantó y la llamó tonta. Me dio rabia. ‘Por locos’, entonces respondí”.
Una encuesta británica realizada entre 2.000 padres de todo el globo con hijos de entre 5 y 16 años de edad indagó cuáles son las diez preguntas más temidas por los progenitores y descubrió que la lista está encabezada por: ¿cuál es la razón de qué la Luna se vea algunas veces durante el día? El resto hacía referencia al origen de los niños, la muerte o la oscuridad, las diferencias entre las personas, los desconocidos y hasta las conductas de mamá y papá.
Según el psicólogo clínico Christian Díaz, este tipo de cuestionamientos surge una vez que el niño se despierta para el mundo. “Quiere saber sobre su entorno y las decisiones que tomamos; los productos que utilizamos y las cosas que hacemos”.
Y ¿vale la pena respondérselas? Sí, afirma, ya que evitan futuras confusiones y hasta decepciones. “Ellos pueden enterarse de las cosas hoy mediante un sinfín de fuentes. Conocer la verdad en otro lado, por tanto, además de confundirlos, los hará creer que sus padres (hermanos, maestros, abuelos...) no confían en él”.
A continuación les presentamos la lista de cinco interrogantes comunes en los chicos. Tomen nota. Nuestros especialistas le dirán cuál es la forma más idónea para aplacar su curiosidad.
¿Por qué ‘él’ tiene otro color de piel?
Los niños en edad preescolar son demasiado jóvenes como para comprender el significado social de la raza de la misma manera que los adultos, pero sí advierten las diferencias físicas. Por eso, argumenta el psicólogo Christian Díaz, los mayores deben hablar de ello en la escuela y el hogar.
¿Cómo hacerlo? Celebrando positivamente las diferencias: el cabello rizado, la piel morena, los ojos rasgados e incluso la estatura. Y recordándoles que aunque todos somos diferentes, ningún color es mejor que otro. La clave para que lo comprendan tiene sus bases en el ejemplo. “En lo que uno como padre diga y enfatice, y en los nexos que con personas de otro color de piel hagan...”. El tono de voz y palabras que utilice para explicar todo lo referente al origen étnico y condición social, de igual forma, ayudará.
¿Qué significa ser homosexual?
Para hablar de este tema con los chicos, precisa la psicóloga clínica Zoraya Bohórquez, uno debe evitar todo comentario discriminatorio. “Los homosexuales no tienen trastornos mentales, no son anormales, raros, pervertidos, ni enfermos. Son personas diferentes a la mayoría en una sola cosa: se enamoran de personas de su mismo sexo y lo deciden cuando son grandes. Así se los debemos explicar”. Que no es fácil es cierto, argumenta, pero sí necesario hoy.
Ante ello, la especialista recomienda incluir en el diálogo las consecuencias que la decisión, al igual que otras en la vida, consigo trae. “Eso le dará una idea más profunda y general del tema. Le mostrará una realidad existente y le enseñará a respetar a sus pares, en todos ámbitos y sin importar la edad”.
¿Cómo morimos?
Cómo explicar la muerte, sugiere Castillo, dependerá de la edad que tenga el infante. Cuando son pequeños uno puede valerse de la información que les proporcionan los cuentos, las películas infantiles y hasta los videojuegos. A medida que crecen, el panorama es distinto: necesitan saber más, entender porque ese ‘adiós’ es irreversible. ¿Qué decir? Lo básico, pero en un lenguaje sencillo, breve y adecuado, precisa. En resumen, que quien fallece no respira, no come, no habla, ni piensa; pero tampoco siente dolor. “Que la extrañaremos es un detalle del que también se tendrá que hablar”. Eso lo prepara, los ayuda a entender la pérdida y el pesar.
¿De dónde vienen los bebés?
n Esta es una de las consultas más difíciles, las que aterra -en su mayoría- a los papás. Sin embargo, explica la pediatra Indira Castillo, cuando llegue el momento de encararla uno deberá hacerlo con total naturalidad: sin entrar en muchos detalles, ni evadiendo la pregunta aludiendo que es cosa de grandes. Decirles que un bebé se forma en la pancita de la mamá luego de que ella y su papá han estado juntos, por ejemplo, satisfacerá su curiosidad. Se deberá omitir, claro está, el paso a paso de lo que consiste el coito. Al menos hasta que estén un poco más grandes, ya que entre los 8 y los 11 años ya tienen idea de lo que es la copulación.
Si aún le resulta difícil abordar el tema, concluye, podrá ayudarse de gráficas, ilustraciones y libros médicos. “Lo importante es aclarar sus dudas. Tenga en cuenta que si usted se lo explica tendrá control acerca de lo que aprende”.
¿Por qué hay niños distintos a mí?
La pregunta es bastante común y a decir de la psicóloga clínica Claudia Santillana, la mejor manera de abordarla es haciéndoles ver que todos tenemos talentos y destrezas..., pero también dificultades: para escribir, hablar, comer, movilizarse o interactuar.
Explicarles a temprana edad, por ejemplo, por qué unos usan sillas de ruedas y otros no, y aprovechar los momentos en los que puedan compartir con niños que tengan alguna discapacidad física e intelectual, les enseñará a no burlarse. Promoverá en ellos una actitud de aceptación, respeto, cariño e inclusión. “Evitará el bullying y hasta el menosprecio”.
No responder a sus inquietudes -por el contrario- o decirle ‘no lo toques’, ‘no le hables’, ‘sigue caminando, es mejor así’, hará de un hijo alguien superficial. Inhumano, capaz de ignorarlos o evitarlos simplemente porque nunca supieron del tema.
La sexualidad, un tema vital a tratar en casa
A decir del máster en psicología Alejandro Ruiz, consejero en VIH/ sida, hablar con los niños sobre sexualidad es primordial para su salud. Los forma y evita el embarazo adolescente, por ejemplo. Les asegura una vida sana y gratificante y reduce las posibilidades de que contraigan enfermedades de transmisión sexual.
Los padres que hablan este tema con sus hijos -que no debe ser visto con morbo, temor y vergüenza- realmente hacen que la experiencia sea distinta, precisa. El desconocimiento de él, en cambio, genera experiencias perjudiciales y afecta considerablemente su personalidad.
¿Cuándo hacerlo? Lo antes posible, sugiere el experto. De ser necesario cuando los niños demuestren tener uso de razón y comiencen a nombrar las partes de su cuerpo. Y ¿de qué manera? Pues existen un sinfín de estrategias. Cuando alguien de la familia espera la llegada de un bebé, por ejemplo, o cuando en la televisión se observe a un adolescente que está entrando a la pubertad o saliendo a una cita, uno puede hablar de ello de forma natural y asertiva. Sin mentir, señala Ruiz. “A los chicos se les debe hablar siempre con la verdad, pero enmarcada en los valores éticos, morales y religiosos, acorde a la edad de cada uno”.
Cuáles son las diferencias y cómo funciona el cuerpo masculino y femenino, cómo nos desarrollamos y reproducimos; qué tipos de relaciones existen y qué es el amor, son algunas de las temáticas que con los chicos, fácilmente, se pueden abordar.