
Maduro advierte intervencion militar extranjera en su pais
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, estimó inviable el referendo revocatorio que promueve en su contra la oposición, que por su parte se apresta a rechazarle en el Parlamento, en el que es mayoría, un decreto de estado de excepción que otorga amp
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, estimó inviable el referendo revocatorio que promueve en su contra la oposición, que por su parte se apresta a rechazarle en el Parlamento, en el que es mayoría, un decreto de estado de excepción que otorga amplios poderes al Gobierno.
En una rueda de prensa en Caracas, Maduro dijo que sus adversarios pretendieron cometer “fraude” con las firmas que entregaron al Poder Electoral como requisito para que se active la consulta.
“Ninguna de las opciones que ha anunciado la derecha para acabar con la revolución y para derrocarme o revocarme tiene viabilidad política e histórica, y ninguna va a tener éxito”, advirtió.
Desde el palacio presidencial de Miraflores, el gobernante indicó que la oposición nunca ha querido activar un referendo revocatorio como lo ha asegurado en los últimos meses, sino que en realidad promueve, supuestamente, un golpe de Estado.
El mandatario socialista suscribió así denuncias de líderes del oficialismo sobre inconsistencias en las rúbricas que, según ellos, hacen imposible que el presidente sea revocado.
Maduro juzgó que los opositores quieren hacer estallar la violencia para tapar ese “desastre”, y reiteró que “por cada firma falsificada, demanda garantizada”.
A renglón seguido, el mandatario dijo que hay una campaña mediática internacional “de odio” que supuestamente tiene a Washington como “centro financiero” para propiciar un escenario de violencia que justifique una intervención extranjera.
“Sobre Venezuela se está montando un escenario de violencia para justificar una intervención extranjera de carácter militar, creen que ha llegado el momento, después del golpe de Estado en Brasil, y toda esta campaña internacional desvela planes”, dijo Maduro.
Igualmente, denunció “el ingreso ilegal para labores de espionaje inusuales del avión Boeing 700 E-3 Sentry”, ante lo cual el Gobierno presentará una protesta diplomática.
Desde el palacio presidencial de Miraflores, el gobernante señaló que “toda esta campaña tiene un centro, tiene un eje” que estaría operando entre Madrid, Miami y Washington.
Venezuela atraviesa por una crisis económica y social, que se traduce en una aguda escasez de alimentos básicos y medicinas. Además, sufre altas tasas de criminalidad (63,5 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2015) y recientemente ha enfrentado prolongados apagones.
Paralelamente, la oposición debatía en el Parlamento -donde es mayoría- un decreto de estado de excepción con el que el Maduro se otorga amplísimos poderes para enfrentar la crisis económica y contener la ofensiva para sacarlo del poder.
Maduro dio por descontado que la Asamblea rechazará el decreto y sostuvo que el actual Parlamento “perdió vigencia política (y) es cuestión de tiempo para que desaparezca”.
Efectivamente, el Legislativo rechazó el decreto de estado de excepción alegando que la orden del mandatario constituye “una concentración de poderes”.
El líder opositor Henrique Capriles reiteró la convocatoria a una manifestación para hoy para pedir que se acelere el referendo revocatorio contra Maduro.
“Hay planes para convertir esas marchas en Caracas en eventos insurreccionales y violentos. Las autoridades están obligadas a garantizar la paz, ellos no pueden imponer la violencia”, advirtió el presidente.
La Asamblea tratará el decreto, como ordena la ley, y su esperado rechazo dejará la última palabra al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), al que la oposición acusa de ser un apéndice del Gobierno.