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Madre insuperable
Han pasado casi 7 decenios y aún no hay quién la supere. La maternidad Enrique Sotomayor, esa construcción de color verde agua que fue levantada en septiembre de 1948 en el popular sector de la Pedro Pablo Gómez y 6 de Marzo, continúa siendo ese refere

Han pasado casi 7 decenios y aún no hay quién la supere. La maternidad Enrique Sotomayor, esa construcción de color verde agua que fue levantada en septiembre de 1948 en el popular sector de la Pedro Pablo Gómez y 6 de Marzo, continúa siendo ese referente científico, tecnológico y académico del desarrollo de la gineco-obstetricia del que nadie deja de hablar.
Son 1’633.973 personas, el equivalente a más del 50 % de la población actual de Guayaquil, que se han ‘fabricado’ allí. En ese espacio de 16.000 m2 lleno de historia y uno de los pocos de la ciudad que nunca durmió.
Es el caso de Manuela Araujo y su hija Kasandra. Dos guayaquileñas unidas por la sangre que, en distintas épocas vieron la luz en la misma entidad. La última, una morena de ojos rasgados que llegó al mundo por parto natural, seguirá con la tradición. En los próximos días se estrenará como mamá en el recién inaugurado Hospital de la Mujer Alfredo G. Paulson, ubicado en La Atarazana, a 3,7 kilómetros de la antigua edificación.
Ella, quien pretende ver nacer a su hijo de la misma forma que lo hizo su abuela, “extasiada, con una pierna en el suelo y la otra flexionada”, integrará posiblemente el grupo de las 150 primeras mujeres que alumbrarán, de las 115 que ya lo han hecho, en la nueva entidad. En esa obra de 43.000 m2 que reemplazará y fortalecerá la labor que cumplió ese emblemático espacio de cemento y hormigón en el que hasta hoy, oficialmente, se atendieron partos, consultas obstétricas y se ejecutaron planes de investigación.
La Enrique Sotomayor cierra una etapa. Finaliza un ciclo, a decir de Luis Hidalgo, su director, colmado de aciertos, anécdotas y retos; y de desafíos que llenaron de orgullo a Guayaquil y la consolidaron como insuperable.
La maternidad nos ha dado tanto, precisa. Un centro de formación de médicos ecuatorianos y un lugar para alumbrar en una época en la que las mujeres gestantes se hacían atender únicamente con parteras. Esta rompió el mito de la atención casera -aclara- y redujo considerablemente la tasa de mortalidad materna en el país.
A principios de los 40, previo a su apertura, y quizás sea este uno de los factores por la que la prefieren, ese índice era altísimo. La tasa media de vida de una ecuatoriana era de 49 años. Sin embargo, con los estudios, implementaciones, programas y continuas mejoras en la práctica médica del centro, aquel en el que han nacido más niños a nivel de Latinoamérica, se logró que sea de 78, como ahora.
La maternidad, agrega Narcisa Briones, presidenta de la Sociedad de Ginecología del Guayas, es lo que es y está tan grabada en nuestra mente porque nos ha dado confianza, porque lo resuelve todo... “Allí se han derivado los casos médicos más complejos, graves y de alto riesgo del país. De la Sierra, de la Costa, de todos lados. Y los han sanado, les han dado una oportunidad para vivir”.
Ahora con el nuevo Hospital, que llevará el nombre del padre de quien donó $ 22 millones (casi la mitad de los ladrillos) y la obra con la que la Junta de Beneficencia quiso rendirle honor a la mujer, ellas podrán no solo convertirse en madres, sino que también podrán hacerse atender de forma integral en todas las especialidades que necesiten y con los equipos más especializados.
El Alfredo Paulson, la infraestructura que junto al hospital de niños Roberto Gilbert formará el Complejo Alejandro Mann, el más grande de la región, concluye Hidalgo, seguirá un proceso evolutivo que ha durado 7 décadas. Que nació como maternidad y que hoy, en el siglo XXI y sin necesidad de cambiar su razón de ser, se expande para preservar su tradición y convertirse en el mejor del mejor.
Kasandra lo tiene claro, por eso mantendrá la tradición. “Mi familia seguirá siendo parte de la Enrique Sotomayor, pero en un nuevo suelo; y sé que nos irá bien, tanto como hace 2 décadas le fue a mamá”.
El Hospital de la Mujer cuenta con 553 camas instaladas en el área de hospitalización (216 cunas y 337 camas para adultos) y 28 consultorios de Consulta Externa. Ofrece atención en 16 especialidades médicas y estará conectado a través de un túnel o con el ya quinceañero centro pediátrico Roberto Gilbert.