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Locura en el Atahualpa
Apenas terminó el partido Jhonatan Álvez fue hacia la preferencia y eufóricamente lanzó su camiseta. Fue su manera de agradecer el apoyo de los hinchas, quienes pintaron esa zona de amarillo.

Apenas terminó el partido Jhonatan Álvez fue hacia la preferencia y eufóricamente lanzó su camiseta. Fue su manera de agradecer el apoyo de los hinchas, quienes pintaron esa zona de amarillo.
El ‘Loco’ estaba feliz. Gritaba. Levantaba los brazos y se abrazaba con sus compañeros. Y con justa razón. A semana consecutiva entró al cambio y anotó el gol del triunfo para Barcelona.
Esta vez fue ante una Universidad Católica que nunca bajó los brazos y que también tuvo las ocasiones para quedarse con los tres puntos.
Ayer, el ‘Loco’ ingresó en los últimos 23 minutos como la apuesta más arriesgada del entrenador Guillermo Almada, ya que estaba con diez hombres por la expulsión de Ariel Nahuelpán. Sobre todo, porque sacrificó en el cambio al argentino Damián Díaz.
Y resultó. Álvez fue desequilibrante. A cinco minutos del final tomó un balón fuera del área y anotó el gol que le sirve al cuadro torero para seguir de cerca a los líderes.
Por eso fue toda la algarabía amarilla. Festejando como si se fuese una final ganada.
El encuentro inició feliz para los canarios, debido a que Díaz aprovechó un pase de Matías Oyola para abrir el marcador. Tuvo la segunda con José Ayoví, pero el balón dio en el poste. Solo después de esa jugada llegaron los problemas.
Primero fue el empate de Robert Arboleda, después un poco de suerte cuando el balón dio en el poste tras un remate de Jhon Cifuentes y para cerrar lo malo, cayó la expulsión de Nahuelpán.
Pero Almada no renunció al ataque, sus cambios fueron ofensivos y se tomó la revancha de lo sucedido en la ida.