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Las lluvias ‘desnudan’ la realidad de semaforos

Además de calles anegadas, la fuerte lluvia registrada la noche del martes último ocasionó que decenas de semáforos se afectaran en su normal operación. La Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) reportó 16 intersecciones en donde los equipos permanecieron intermitentes hasta el día siguiente, mientras 8 dejaron de funcionar. Bastó que el semáforo quede intermitente para que se formen embotellamientos en vías como las avenidas 25 de Julio, Francisco de Orellana y Juan Tanca Marengo. El director de planificación de la ATM, Fernando Navas, reitera que las causas son la humedad y la variedad de voltaje. “En esta época los daños se triplican”, señaló. Especificó que los equipos que fallaron el martes tienen más de medio siglo de antigüedad, siendo su operación electromecánica. “No es un producto de mala calidad, pero está descontinuado y no hay repuestos”, expresó. Por lo general, los controladores están conectados a más de un semáforo, que al dejar de funcionar origina un daño en cadena. Un ejemplo fueron los 13 semáforos afectados el pasado 2 de enero en un tramo de Lizardo García, tras la lluvia. Navas explicó que la intermitencia de los equipos digitales es un modo de protección y advertencia de alguna irregularidad en su operación. Sin embargo, reconoce que en el caso del semáforo de la avenida Carlos Julio Arosemena, a la altura de la parada Bellavista de la Metrovía, está a la espera de un repuesto denominado ‘motor de conflicto’. También los problemas de voltaje que afectan a los equipos de Pedro Pablo Gómez, entre Machala y Quito. Igual ocurre con el aparato ubicado en la avenida principal de Bellavista. La ATM adquirió 5 dispositivos denominados ‘protector magnetotérmica y diferencial’. Uno se colocó en la intersección de la Francisco de Orellana, a la altura del colegio Teniente Hugo Ortiz. Al momento los resultados son positivos. Modernización Tras una centralización Uno de los objetivos de la ATM es centralizar los 652 controladores de semáforos de 831 intersecciones de Guayaquil. La solución está en un software o ‘cerebro’. Al momento se alistan las bases del concurso, cuyo llamado se prevé sea en mayo próximo. Aquello permitirá un reporte automático (actualmente manual), una intervención oportuna y programaciones dependiendo de la afluencia. Previa a la aplicación del software se deberá determinar los controladores que son compatibles para su centralización. El detalle es que en Guayaquil operan ‘cerebros’ de 8 marcas, de las cuales 3 son estadounidenses, 1 australiana, 1 argentina y 3 ecuatorianas. Navas anticipó que 62 de los dispositivos no aplicarán, porque tienen medio siglo de funcionamiento, adquirido por la desaparecida Comisión de Tránsito del Guayas (CTG). Se quedarán los 361 adquiridos por el Municipio en la última década.