
Liga ya preocupa
La numerosa hinchada alba se fue preocupada. ¿La razón? Liga de Quito no funciona todavía en el aspecto colectivo.
La numerosa hinchada alba se fue preocupada. ¿La razón? Liga de Quito no funciona todavía en el aspecto colectivo. En los últimos cinco días el cuadro dirigido por el uruguayo Gustavo Munúa ha cedido cuatro puntos en su reducto. El martes pasado igualó con Defensor de Uruguay en Copa Sudamericana. Y ayer no pudo con Independiente del Valle por la quinta fecha del torneo local y tuvo que conformarse con otro pálido empate.
Munúa reconoció que aún falta mucho por trabajar, especialmente en la definición. Según él, hay nerviosismo en sus dirigidos porque no están saliendo las cosas. “Estaría mucho más preocupado si no se generarían acciones de gol”, añadió el estratega, de 39 años.
“El partido lo teníamos controlado, pero lamentablemente no pudimos cerrarlo. Ellos se encontraron con el gol en la primera llegada”, explicó Munúa en la conferencia de prensa luego del juego.
Sorprendió a propios y extraños la no presencia como titular de José Francisco Cevallos.
Los hinchas molestos pedían la presencia del mediocampista guayaquileño, de 22 años, ya que Liga quiteña tenía dificultades en la generación.
Munúa escuchó y lo hizo ingresar en reemplazo de su compatriota Rubén Olivera, quien todavía tiene problemas con la altura.
Cevallos demostró que no debe estar sentado en la banca de suplentes. En la segunda pelota que tocó, metió un pase profundo al delantero argentino Hernán Barcos, quien con remate bajo venció al guardameta Adrián Bone y puso a ganar a los azucenas. Es el tercer tanto del ‘Pirata’.
Luego, José Francisco levantó un centro medido a la cabeza de Anderson Julio, quien en la boca misma del arco no pudo cabecear con precisión.
Según el estratega charrúa, Cevallos estaba en duda por una dolencia muscular y prefirió guardarlo para el segundo tiempo.
Los del Valle fueron cautelosos e hicieron poco en ofensiva. Consiguieron el empate por intermedio de Michael Estrada, en la única llegada que generó en el compromiso.
Además, en esta ocasión contaron con fortuna: cuando moría el partido el poste les salvó de la derrota.