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Sobre el lenguaje presidencial
Aunque formalmente no empieza la campaña electoral, ha vuelto a subir de tono el lenguaje político. La situación amerita un comentario editorial puesto que algunas de dichas intervenciones recientemente escuchadas, han sido protagonizadas por el primer mandatario de la nación.
Pese a que la Constitución de la República le determina entre sus deberes primordiales “fortalecer la unidad nacional en la diversidad” y también “garantizar una ética laica como sustento del quehacer público y el ordenamiento jurídico”, en su más reciente sabatina el jefe del Estado, condición por él defendida con gran energía, no ha tenido empacho en propiciar con acritud, acciones violentas contra directivos y editorialistas del diario El Universo.
Con su comportamiento ofendió la tan proclamada majestad presidencial por medio de manifestaciones absolutamente impropias de ella, propiciando el irrespeto a la libertad de pensamiento y negando la práctica de la ética laica con un quehacer nada republicano, totalmente alejado del ordenamiento jurídico.
Para abundar, conviene recordar que también constan entre los deberes primordiales del Estado: “garantizar a sus habitantes el derecho a una cultura de paz, a la seguridad integral y a vivir en una sociedad democrática y libre de corrupción”, aspiraciones que deberían ser asumidas con ahínco por el Gobierno nacional, predicando, por supuesto, con el ejemplo.
No está por de más señalar que: “cumplir y hacer cumplir la Constitución” son atribuciones y deberes del presidente de la República” y que es en el texto de la Constitución vigente donde constan los “deberes primordiales reseñados.”
Si siente el jefe del Estado que determinadas expresiones de comunicadores sociales o de simples ciudadanos civiles o militares lo ofenden, recurra entonces a las instancias legales correspondientes y proceda en consecuencia, pero no permita que su temperamento lo determine a proceder violentando normas elementales de ejemplaridad pública a las que está obligado a respetar en razón del alto cargo que ostenta.
El Ecuador tiene derecho a exigirle un comportamiento consecuente, en guarda de su imagen internacional y de la unidad indispensables en estos tiempos de crisis.
Por lo demás, reciban los directivos de El Universo la expresión de solidaridad de diario EXPRESO.