“Aclaro que no pienso jubilarme, hasta el último día de mi vida estaré interesado en la suerte que corra el Ecuador”, afirma Trujillo.

“Los rumores de cobros en la Corte Constitucional son reales”

El presidente del Consejo de Participación Ciudadana transitorio, Julio César Trujillo, evalúa lo ejecutado en estos 11 meses de funciones.

Tiempo de pasar a limpio lo que se hizo y dejó de hacer. El presidente del Consejo de Participación Ciudadana transitorio, Julio César Trujillo, evalúa lo ejecutado en estos 11 meses de funciones con miras a retirarse de esta entidad, el 14 de mayo. Aunque, aclara, que no de la vida pública.

- En junio de 2018 le dijo a EXPRESO que una de las dificultades que encontró es que las personas ‘de valía’ no querían aceptar ser parte de este proceso de transición, ¿se mantiene?

- En parte, ha cambiado y de forma notable. Ahora la gente que tiene merecimientos se le propone para responsabilidades difíciles en la función pública no se resiste como antes. Pero todavía quedan dudas y a algunos les cuesta aceptar roles que pueden ayudarnos a cumplir la misión que los ecuatorianos anhelan.

- Usted admitió en la Asamblea que se cometieron errores, ¿cuáles podría mencionar?

- No podría singularizar los errores, porque no soy yo el que debe calificar el trabajo que hemos cumplido y luego porque puedo comprometer el nombre de personas que merecen mucho respeto y es mejor guardar reserva.

- ¿La conformación del Consejo de la Judicatura transitorio puede ser uno de esos errores?

- No necesariamente, porque las críticas hacia las personas que encargamos la Judicatura han sido más bien por su temperamento o sus aspiraciones personales, pero de ninguna se ha cuestionado su honestidad.

- ¿Y de qué sectores llegan esas críticas?

- Especialmente de los afectados, que son los que más protestan. Sé que el expresidente Rafael Correa es uno de los que más me insulta, cosa que me tiene sin cuidado. Puede ser que él tenga algunos partidarios, pero para mí es un hombre descalificado.

- ¿El proceso de reinstitucionalizar al país resultó más complejo de lo que esperaba?

- Mucho más difícil. No tanto cuando tuvimos que cesar por mal desempeño a funcionarios. Pueda ser que nos digan que fuimos demasiado débiles, pero es que el tiempo que se nos dio fue corto y tuvimos que acogernos a lo que era más evidente de establecer: la falta de competencia. Pero ahora vemos que no solo era incompetencia, también en algunos casos era corrupción.

- ¿Puede el Consejo demostrar que entre los funcionarios cesados hubo corrupción?

- A veces los ecuatorianos somos lenguaraces y hablamos en contra del otro. En algún momento nos llegó el rumor de que en la Corte Constitucional se cobraba para admitir a trámite las demandas. Me rehusaba a creerlo, pero vemos que era así. No fueron todos los jueces anteriores. Tenemos indicios y vamos a pedir a la Fiscalía que investigue y de ser necesario los procese. Lo presentaremos antes de terminar funciones.

- Algunos candidatos al Consejo de Participación hablan de revisar sus decisiones, ¿es posible hacerlo?

- Necesitarían primero una autorización del pueblo ecuatoriano. En la consulta popular del 4 de febrero recibimos dos tipos de funciones: unas extraordinarias que nacieron con nosotros y morirán con nosotros el 14 de mayo. Esas fueron evaluar y cesar a los funcionarios y esas atribuciones no las tendrán los futuros consejeros. A algún candidato incluso le oí ofrecer que meterá a la cárcel a los corruptos, pero no pasa de ser una buena intención, porque no es facultad del Consejo, sino de los jueces.

- Algunos candidatos al Consejo de Participación al parecer cuentan con la simpatía de funcionarios del anterior Gobierno, ¿podría ser una vía para que vuelvan a ciertas instancias?

- Pero no lo veo como un peligro porque les resultaría muy difícil deshacer lo que se ha hecho hasta ahora para recuperar al país. Lo que puedo decir es que ellos en sí son un peligro porque ya vemos lo que hicieron cuando concentraron el poder en una sola persona. La última palabra la tendrán los electores.

- ¿Pero esa posibilidad le ratifica en su propuesta de eliminar el Consejo de Participación?

- Me mantengo en mi postura. El invento de los cinco poderes es una locura propia de quienes no conocen los fundamentos básicos de las Ciencias Políticas.

- Usted ha hablado de que hubo intentos de palanqueo en este tiempo, ¿cuántas veces y desde qué sectores llegaron?

- No llevo un registro de las veces, pero sí ha habido y han tenido la misma respuesta siempre. Eso está prohibido por la ley y han venido a querer hacerme cómplice o coautor de la violación de la ley, cosa que no me interesa. Ahí termina la conversación. De funcionarios públicos o gente con poder político no se ha acercado nadie con ese tipo de propuesta. Más bien han sido amigos a hacerme acuerdo de que fulano de tal es nuestro conocido. Les he dicho que recuerdo a todos mis amigos y que sé valorarlos en su justa dimensión.

- ¿Esa suerte de intentos de palanqueo les llevó a proponer ser más rígidos y seguros en esta última fase de designaciones?

- Más bien fue que alguien me sugirió que tomáramos seguridades para que no se filtren las preguntas que se hacen a los candidatos, porque hubo la experiencia de que en el anterior Consejo de Participación desde los designadores, también desde ciertas autoridades, se hacía conocer a sus amigos, allegados, a los interesados de que estaba su nombre tomado en cuenta y comenzaban los palanqueos.

- La decisión llega justo cuando está por elegirse a la autoridad de la Fiscalía General...

- Es un cargo sumamente importante, casi al nivel del mismo presidente. Por eso hemos tomado todas las precauciones para que las personas que avancen sean los mejores ecuatorianos. Incluso, propuse que se aplique el polígrafo para este cargo, no he cambiado de parecer, pero el pleno del Consejo decidió que había demasiados peligros con esta prueba y que era mejor evitarlos.