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“Un cambio de matriz que olvida el incentivo”

Cuando el Gobierno se propuso volver a dar vida a la sustitución de importaciones, como el modelo base del cambio de matriz productiva aplicado en los años 70, dejó de lado algo esencial: crear verdaderos incentivos y facilidades para lograr que el producto además de venderse localmente sea vendido afuera.
Así lo cree Armando Serrano, un experto en Derecho Tributario de la Universidad Castilla La Mancha de España y especialista en Negocios Internacionales. Según Serrano, “el país se ha quedado medio paralizado y no ha aplicado políticas de fomento a las exportaciones como lo han hecho otros países”.
En materia de comercio exterior, explica, existen muchos regímenes especiales aduaneros que permiten que cuando las empresas importen materias primas que sirvan para fabricar productos de exportación, puedan recuperar los impuestos internos e indirectos. No obstante, dice, el Estado cumple a medias. Cita por ejemplo el sistema del Drawback que no funciona desde mayo del año pasado y normas incompletas que poco hacen para fomentar este sistema. Cita el vacío que a su parecer hay en el artículo 72 de la Ley de Régimen Tributario Interno, que sostiene que hay que devolverse solo aquellos valores considerados como costos para la fabricación que se va a exportar. “Pero eso qué significa. Que nuestro banano, las flores, camarón y otros productos básicos de nuestra economía que no se fabrican no se beneficien de eso”.
Serrano destaca la política de restitución de impuestos que aplican países vecinos que hoy son más competitivos. Sostiene que el timbre fiscal que se quiere instalar acá, efectivamente ayudaría a compensar estos pagos que hacen los exportadores. No obstante, cuestiona que esa carga tenga que asumirla el sector importador y no el Estado.