Lasso y Moreno debatirán el domingo

Lasso y Moreno debatiran el domingo

La corrupción y la privatización, dos discursos que se verán enfrentados.

Habrá debate. Al filo de la fecha, el candidato Guillermo Lasso ha aceptado la invitación a uno de los diálogos propuestos por una organización afín al candidato Lenín Moreno, según un comunicado firmado por su encargado de comunicación Eduardo Bonilla. “Sabemos que se trata de un foro parcializado, pero iremos igual”, asegura Bonilla en el escrito remitido a la Red de Maestros, una organización muy cercana a las filas verdeflex, que organiza el encuentro bajo las cámaras de la estación oficialista Ecuador TV.

Lasso pone fin así a los puntos suspensivos que amenazaban con dejar al país sin un sólo encuentro entre los dos candidatos finalistas de cara a la segunda vuelta. Desde el 20 de febrero, el candidato de CREO-SUMA ha insistido en la necesidad de mantener cuantos careos fueran necesarios (”uno por semana hasta las elecciones”, pidió entonces).

Moreno, por su parte, que ha esquivado otras invitaciones similares, principalmente la auspiciada por la Cámara de Comercio de Guayaquil y otras 80 organizaciones, que tendrá lugar el lunes, en Guayaquil. De no presentarse a esa cita, como hiciera en primera vuelta cuando también declino bajo la excusa de ser un foro imparcial, el debate de Guayaquil se daría con uno solo candidato.

Este domingo, en el primer (y quién sabe si último encuentro antes de las elecciones) ambos candidatos medirán discursos subidos de tono.

Es probable que Moreno, quien ha empujado su candidatura bajo acusaciones contra Lasso de sostener un programa de gobierno “privatizador” y vincularlo a la crisis bancaria de 1999, vuelva sobre estas ideas; Lasso, en cambio, tendrá un espacio para lanzar en la cara de Moreno el discurso contra la corrupción que ha apuntalado hasta la primera fila en los últimos días, dirigiéndose a las muchas sospechas contra el candidato y vicepresidente Jorge Glas y al estilo de vida del propio Moreno cuando recibió fondos públicos en Ginebra, sin ser funcionario.