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Se hace imposible la localizacion de ocho ninos desaparecidos
Las labores de búsqueda se realizan en medio de la desesperación y dolor de madres, padres, abuelos y hermanos de los infantes.

Cerca de un centenar de personas continuaron ayer el tercer día de búsqueda de los cuerpos de ocho escolares que cayeron al río Oyacachi, tras sufrir un accidente de tránsito en el cantón El Chaco, provincia de Napo.
Los familiares de los pequeños se unieron con los equipos de rescate. En total se desplegaron 82 personas: 25 recorrían los ríos Oyacachi y Quijos, otros 48 iban por tierra y los que se quedaron en El Salado sumaron 9.
Humberto Castillo, del parque ecológico Cayambe-Coca, explicó que el sitio donde se produjo el accidente, el 15 de junio, es sumamente estrecho. Eso provoca que las aguas sean más correntosas.
Además, el caudal crece con mayor rapidez cuando llueve, lo que imposibilita que las unidades de rescate viajen en pequeñas embarcaciones.
“Los desplazamientos que hacemos son en kayak y con botes inflables a motor. Pero por la peligrosidad de las aguas se nos dificulta seguir movilizándonos”, dijo el capitán Gustavo Miranda, del Cuerpo de Bomberos de Baños (Tungurahua).
A esas dificultades geográficas se une la baja temperatura del agua. No permite que haya una rápida descomposición de los cadáveres y que no floten. “Eso impide que los hallemos rápidamente”, comentó Arsenio Díaz, vicealcalde del Chaco.
Las labores de búsqueda se realizan en medio de la desesperación y dolor de madres, padres, abuelos y hermanos de los infantes.