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Honores adelantados para la cadete Chico
El cuerpo es velado en la Escuela Superior de Policía de Quito. La ecuatoriana herida permanece en Bogotá, donde es valorada.

Los honores le llegaron de forma prematura. El cuerpo de la cadete de la Policía Nacional Érika Sofía Chico Vallejo arribó ayer al aeropuerto Mariscal Sucre de Tababela, en medio del dolor de sus familiares y compañeros de uniforme.
La joven policía ecuatoriana es una de las 21 víctimas mortales que dejó el ataque a la Escuela de Cadetes General Francisco de Paula Santander ubicada en Bogotá, que se perpetró el jueves pasado y que el gobierno de Colombia ha calificado como un acto terrorista.
El féretro arribó cerca de las 18:00 de ayer en una aeronave proporcionada por la Policía de Colombia. Media hora antes, en otro avión de esta institución, llegaron su padre Roberto Chico junto a su hermano Kevin y otros familiares que viajaron a la capital colombiana para repatriar el cadáver.
En la pista del aeropuerto de Tababela se formó una calle de honor para recibir a la cadete, que estaba a algo más de un año y medio de recibirse como subteniente. Ser policía fue su sueño de toda la vida. La banda de la Policía Nacional entonó la marcha fúnebre, que hizo aún más triste el momento para sus allegados, mientras el ataúd era depositado en un vehículo.
Antes del arribo del cuerpo de Érika Sofía, un grupo de familiares coincidió en la terminal aérea con el presidente Lenín Moreno, que se disponía a viajar hacia Suiza, donde tiene previsto intervenir en el Foro Económico Mundial de Davos.
Aunque el encuentro fue breve y reservado, se conoció que el mandatario se solidarizó con los seres queridos de Sofía y comprometió todo el apoyo de su gobierno.
El comandante general de la Policía, Nelson Villegas, dijo que los restos de Chico iban a ser trasladados hacia la Escuela Superior de la Policía, donde se instaló una capilla ardiente. La familia pidió que el acto sea reservado para los allegados y compañeros de filas.
Los familiares más cercanos a la cadete retornaron al país en otro avión fletado por Colombia y se encontraron con los demás parientes antes de honrar a la fallecida en la capilla ardiente. La familia de Chico ha pedido respeto a su intimidad y advirtió que no se pronunciará sobre el suceso.
“Estamos conversando con sus padres para definir si el sepelio de nuestra hermana menor se hace mañana (hoy) o el lunes. Será despedida con todos los honores”, adelantó el alto mando policial.
Ayer también llegó a Quito un grupo de cadetes que estudian en Bogotá. Ellos pasarán tres días en Ecuador y luego volverán al vecino país para terminar su formación. En total, 10 ecuatorianos estudiaban en la General Santander.
El viernes llegaron tres cadetes junto al vicepresidente Otto Sonnenholzner, que viajó a la capital colombiana pocas horas después de conocido el ataque para gestionar la ayuda a los compatriotas y llevar un mensaje de solidaridad al presidente de Colombia, Iván Duque.
Las autoridades policiales colombianas informaron a sus pares ecuatorianos que redoblarán la seguridad en la escuela de formación para garantizar la integridad de sus estudiantes. También, que investigarán a fondo a los autores materiales e intelectuales de la explosión, que dejó varias decenas de heridos.
Villegas informó que la cadete ecuatoriana Carolina Sanango, que resultó herida en el atentado, todavía no volverá porque se encuentra en una etapa de valoración por las autoridades de Colombia.