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Guayaquil: historia y memoria
Guayaquil es un proceso-producto sociohistórico, humano y mundano. Su esencia y elementos están conformados por tiempo y espacio. Su despliegue temporal creó diferentes hechos, instituciones, eventos y rituales. Cada uno con un sentido y un significado que la sociabilidad guayaca le otorga. Sin ese asignar de sentido, lectura e interpretación, no se la puede entender. Por eso es historia-memoria-relato-nostalgia de una ciudad-puerto, sociabilidad múltiple, cultura, etnicidades diversas, economía mercantil capitalista y modos de ser y vivir la tropicalidad.
Pretender comprender a Guayaquil sin su historia, de todo orden, es una acción ilusa. Olvidar su geopolítica también lo es. El no reconocer que su corazón, piel y latidos están hechos de relaciones dinámicas y procesos capitalistas, distorsiona lo que es e inventa una ciudad inexistente. Negar e ignorar sus imaginarios es extraviarla entre libros y abandonar sus acciones y ritualidades cotidianas donde se hace, teje y desteje cada día.
Los jóvenes solo la perciben en el tiempo líquido y momento evanescente. Ignoran que los multicolores y la instantaneidad de la realidad virtual los alejan de la ciudad real, que no la tienen en la memoria. Y cuando decimos la memoria nos referimos a procesos reales, que el tiempo forjó como “esa aurora gloriosa que anuncia libertad”, como la ciudad de libertad y revoluciones: 9 de Octubre 1820, 6 de Marzo de 1845, 5 de Junio 1895, y múltiples levantamientos y protestas por democracia y autonomía.
Creer que esto es nostalgia de un pasado es ignorar que el Guayaquil histórico es pasado, presente, memoria y relato, no marcado en relojes. Por eso también es necesaria la nostalgia de tiempos idos que deben permanecer como relatos urbanos, como ideas y signos de la cívica que se ha hecho y que la han hecho muchos, porque es urbe que sabe defenderse de los propios y ajenos malquerientes. Especialmente de los fundamentalistas del centralismo y de los que piensan que el Estado puede paralizar, devorar y destruir la ciudad-puerto que asumió la libertad como deber, tarea, sentido y significado de su vida.
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