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La grave situacion politica
El resultado de las elecciones presidenciales, tanto en la primera como en la segunda vuelta, ha dejado demasiadas dudas para que los ciudadanos, incluso los supuestos ganadores, se sientan tranquilos, mientras el comandante general del ejército denunciaba la ruptura de la cadena de custodia.
En la primera vuelta Cynthia Viteri obtenía en la víspera de la vigencia del silencio electoral, 23 puntos porcentuales. Con el extraordinario y multitudinario cierre de su campaña, al menos debió incrementar ese porcentaje en dos puntos. Quedaba un 30 % de ciudadanos indecisos, 15 % de los cuales finalmente decidieron su voto. Si la candidata de Madera de Guerrero obtenía apenas un 2 o 3 %, habría llegado a un 27 o 28 %.
Lasso habría pasado de todos modos a la segunda vuelta con apenas una fracción de punto sobre Cynthia Viteri.
Pero pasó que mientras el jueves ocurría todo esto, el domingo la candidata aparecía con solo un 17 % de los votos.
¿Qué pudo haber ocurrido? Simplemente que en el contaje sus votos pasaron a engrosar los de otro candidato y la candidatura de Lasso aceptó los resultados dados por el Consejo Nacional Electoral y demandó la realización de la segunda vuelta que ha tenido tantos hechos que presumen un resultado que ha dejado muchas dudas.
Con un desprendimiento ejemplar tanto la candidata como Jaime Nebot se apresuraron a ofrecer, sin condiciones, su respaldo a Lasso para la segunda vuelta. Luego Cynthia Viteri ha recorrido los comités de su candidatura pidiendo el respaldo para Lasso. Asimismo Nebot ha expresado en documentos reiterados su respaldo a Lasso y le ha pedido, a pesar de las actitudes de sus seguidores que han escrito en las redes verdaderos testimonios de estupidez, que presente las pruebas de sus afirmaciones respecto del fraude que se habría cometido contra la voluntad popular y si se vulneran los derechos de su candidatura y el pronunciamiento popular, estará en las calles defendiendo la verdad.
Pero los necios han querido que Nebot salga a las calles con una banderita gritando: Viva Lasso, quien ha guardado un largo silencio de nueve años y acaba de informar que Correa fue a su casa a pedirle contribución económica para su candidatura. Y aunque Lasso no reveló si le dio y cuánto le dio, demostraría su largo silencio respecto del correísmo.
El primer deber del Alcalde de Guayaquil es el servicio a Guayaquil, al margen de circunstancias y avatares políticos, aunque si se produjera un atentado contra la Patria o contra la soberanía popular, el deber local se convertiría en acto patriótico nacional que Nebot no rehuye, pues se ha enfrentado al poder omnímodo permanentemente y con manifestaciones populares que han sido las mayores en la historia guayaquileña.