González defenderá a presos venezolanos
El expresidente del Gobierno de España apoyará a letrados de López y Ledezma - Tiene “el apoyo rotundo del PSOE”
El exjefe del Gobierno español Felipe González defenderá a los opositores venezolanos Leopoldo López y Antonio Ledezma a petición de sus familias, informó una fuente cercana al antiguo mandatario socialista. “Va a ayudar y apoyar a los abogados a petición de las familias”, dijo esta fuente, precisando que la solicitud se realizó la semana pasada. Felipe González (1982-1996) se reunió hace dos semanas con Mitzy Capriles, esposa del alcalde de Caracas Antonio Ledezma, durante la visita que efectuó a Madrid, durante la cual también se citó con el jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy. Ledezma fue detenido el 19 de febrero pasado por los servicios de inteligencia venezolanos y enviado a “prisión provisional” por presuntos delitos de conspiración. El alcalde se encuentra en la cárcel de Ramo Verde, a unos 30 km de Caracas, junto a Leopoldo López, que se entregó el 18 de febrero de 2014. López está acusado de incitar a la violencia en las masivas protestas de principios de 2014 contra el Gobierno de Maduro, que dejaron 43 muertos. “Aun siendo una decisión personal, quiero que tengan claro que tiene el apoyo rotundo del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en esta defensa de la libertad, de la democracia y de la excarcelación de presos políticos en Venezuela”, afirmó el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, al ser preguntado al respecto en una rueda de prensa. También el ministro español de Asuntos Exteriores aplaudió la iniciativa: “Defender las libertades, los derechos humanos y el Estado de derecho me parece una tarea muy digna que enaltece a Felipe González”, afirmó José Manuel García Margallo. En una entrevista con el diario El País, González abogaba recientemente por un diálogo entre el Gobierno y la oposición en Venezuela. Pero “el comienzo del diálogo es que no se puede detener ni encarcelar a los representantes políticos”, afirmó. “Porque no solo se le quita la libertad al representante, sino a los cientos de miles o millones de electores que quieren que sea su representante, que me parece todavía más grave”.