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Gesta electoral y pronunciamiento
Muchas expectativas creó el proceso electoral del domingo 19. Las diferentes organizaciones, actores y sujetos políticos emitieron opiniones diversas, unas a favor, otras en contra. Algunos dijeron tener dudas del accionar del CNE.
En esta, como en anteriores elecciones, hubo hechos y eventos que aunque no son normales siempre están presentes en cualquier gesta electoral, como imponderables problemas de retraso en la instalación de juntas receptoras de votos, tardanza de asistencia de vocales, desubicaciones e inexperiencia de algunos, así como exceso de intromisión de ciertos delegados del CNE.
Sucedieron hechos ineludibles e inevitables. Lo cierto es que los comicios del domingo se dieron con “relativa normalidad”.
Ahora se espera que en el desarrollo de los escrutinios todo sea transparente para despejar cualquier duda.
Pero más allá de esto, los comicios del domingo, dejaron un claro y contundente mensaje: la mayoría del país pide cambios.
Eso dicen las cifras del pronunciamiento de los electores. En consecuencia, no caben sesgadas y antojadizas interpretaciones. Hay que comprender y aceptar lo que el soberano ha expresado en las urnas.
Por eso lo que viene después, para todas las fuerzas políticas que intervinieron, es saber interpretar objetivamente esa decisión del soberano. En ella queda claro que el país ya no quiere confrontaciones, amenazas, actitudes prepotentes ni control de todos los poderes.
Ecuador demanda paz, conciliación y disposición de los actores políticos para ir por los caminos adecuados, para que la nación salga de la crisis económica, política e institucional que actualmente vive.
Ojalá candidatos, líderes y partidos que obtuvieron el favor electoral sepan interpretar lo que la ciudadanía ha pedido. Esto es importante y está dicho en el pronunciamiento mayoritario de los electores. Esperamos que sea comprendido de esta manera y no de otra, pues es necesario que las distintas fuerzas, económicas, sociales y políticas del país trabajen para resolver los problemas que el Ecuador tiene. No hacerlo, de hecho significa que más predominan los intereses de grupo que los de la nación.