Actualidad
Falso socialismo: de Marx a Dieterich
El coautor del Manifiesto Comunista fue Federico Engels, hijo de un millonario fabricante de textiles, quien siguió los pasos de su padre y financiaba a Marx para que escribiera y sufragara gastos personales. Su fortuna le permitió viajar por Europa y comprar armamento para los grupos revolucionarios. Engels representa al cinismo de la ideología socialista, atacaba al capital pero usaba el dinero de la familia para financiar sus ideas radicales y las de Marx. Ambos estaban convencidos de que Inglaterra sería su laboratorio y primer éxito luego de probar su idea: los trabajadores se tomarían el poder para crear una sociedad igualitaria. Fue el primer fracaso socialista, no ocurrió lo que sostenían. Desde 1884 la Sociedad Fabiana y George Bernard Shaw pretendieron hacer de Gran Bretaña un estado socialista; no lo lograron pero surgió el Partido Laborista. Shaw era un exitoso escritor y celebridad internacional, otro cínico socialista; atacaba al capital pero usufructuaba de sus beneficios. En 1917 Lenín llegaba a la Rusia de los zares; tomaría el poder para convertir a ese país en un estado igualitario. A su muerte Stalin asumió el poder para tener él y el resto del Politburó una vida de opulencia. Hace 40 años visité algunos países de la Unión Soviética. En todos se veían en las calles carros tipo limusina. Cuando preguntaba a los taxistas que quiénes eran los propietarios, la respuesta siempre fue: “De los más altos dirigentes políticos”. Al caer el Muro de Berlín los miembros del Politburó se quedaron con las empresas públicas, así nacieron los primeros centimillonarios rusos, conocidos como oligarcas.
En el 2014 un guardia de seguridad de Fidel Castro escribió un libro mostrando fotos de la forma opulenta como él vivía. De Hugo Chávez y familia hay abundante evidencia de cómo han invertido fondos públicos para uso personal. En el 2015 circularon por internet fotos de una mansión campestre de Fabio Luis, hijo de Lula. De los Kirchner, recién comienza a destaparse la cloaca.
Dieterich fracasó con su socialismo del siglo XXI, junto con los países que lo implementaron.
colaboradores@granasa.com.ec