Enviada por Primera Vicepresidente de la Asamblea Nacional
Sobre “Chavismo académico”: Lo mínimo que se espera de representantes de la academia son argumentos profundos para los análisis de cualquier tema y con mayor razón si estos son directamente relacionados a las Instituciones de Educación Superior (IES).
El artículo de Joaquín Hernández parte afirmando que mi proyecto tiene como marco de referencia la LOES de 2010 cuando la vigente es la de 2018, lo que evidencia que no ha tenido la elemental revisión de la fecha en que presenté mi proyecto, abril de 2018, antes que el Pleno tratara el segundo debate de la referida ley que finalmente entró en vigencia en agosto de 2018.
Paul Graham, cuando desarrolla la pirámide de la argumentación, en el ensayo “How to Disagree”, señala que lo más bajo y débil, y por eso lo grafica en la base de esta pirámide, es el insulto como la manifestación más tosca o la adjetivación que es la forma “refinada” de hablar sin decir nada, como cuando se sostiene “chavismo académico”, “propuesta populista”, etc. , sin aportar argumentos. Graham sostiene que la cúspide de esta pirámide debe ser refutar el punto central, lo cual evidentemente no ha sido siquiera el intento de Hernández.
Cuando los académicos serios empiecen por aceptar la existencia de un problema en la educación superior como lo son los altos costos de las maestrías podremos encontrar una solución que beneficie a todos. Mientras la actitud sea atrincherarse en sus tesis el problema subsistirá.
Es una mentira social afirmar que no existe fines de lucro en la educación superior porque es un secreto a voces los mecanismos que algunas IES utilizan para evadir esta prohibición.
Necesitamos que la educación superior realmente tenga igualdad de oportunidades en el acceso, sin que las limitaciones económicas sean un obstáculo para el estudio.
Reitero mi posición para buscar un mecanismo equilibrado para evitar costos exagerados en las maestrías, de lo contrario el país debería entrar al debate de permitir que las IES particulares puedan ser con fines de lucro pero suprimiéndole las actuales exenciones tributarias y aduaneras.
Ab. Viviana Bonilla Salcedo