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Dos meses y sin uso la sala de descanso
La terminal firmó un convenio para que la Fenacotip administre el área. Según una de las cláusulas, se puede finiquitar el acuerdo por incumplimiento.

Dos meses han pasado desde que el alcalde de Guayaquil Jaime Nebot inauguró el área de descanso de la terminal terrestre Jaime Roldós Aguilera, sin que ese sitio se haya utilizado en alguna ocasión. Los 24 colchones de las doce literas aún mantienen los plásticos y no se han colocado sábanas ni almohadas para ofrecerlas a los conductores, para quienes está dirigido este servicio gratuito.
Román Castro, que la mañana del miércoles tendía su improvisada cama en el maletero del bus que conduce, en la Cooperativa de Transporte Super Semería, comentó que nunca les han informado sobre ese beneficio de poder ocupar uno de los espacios en esa zona de descanso.
“Nunca nos han dicho cómo funciona o cómo accedemos al servicio. Lo que supimos por las noticias es que son como 12 literas, pero creo que eso es insuficiente para tantos conductores que somos”, enfatizó el chofer, que lleva en esa profesión más de 20 años.
El gerente de la Terminal Terrestre, Eduardo Salgado, indicó a EXPRESO que el espacio fue entregado en comodato por diez años a la Federación Nacional de Cooperativas de Transporte Público de Pasajeros del Ecuador (Fenacotip). Sin embargo, desde el día de la firma del documento no se han hecho cargo.
“Ellos argumentaron que eran muy pocas camas y que esperaban a que se hiciera la ampliación de más espacios. Esperamos llegar a 50 camas en total. Además querían que se coloquen separadores para ahí recién ofrecer los lugares”, dijo Salgado. Mientras tanto, los conductores deben seguir durmiendo en los buses, por lo que no descansan bien, cuestiona.
En efecto, un equipo de este Diario corroboró que varios conductores descansaban dentro de los buses, como lo han hecho habitualmente antes de que existiera el área de descanso; mientras que otros tenían sus “camas” organizadas dentro de los maleteros.
Para Rolando Izurieta, que conduce un bus de la Cooperativa Santa, con rutas a Ambato, Loja, Cuenca y Huaquillas, lo de las camas disponibles es una novedad. “No nos han comunicado que existe eso. Solemos dormir en los asientos o en las oficinas de la cooperativa”, manifestó el chofer.
Según Salgado, como han pasado ya dos meses sin el uso adecuado del espacio, ni la administración por parte de la Fenacotip, la terminal terrestre se hará cargo del área y adelantó que en quince días más operará el lugar para ofrecer el servicio para el que fue creado. “Vamos a adquirir lo que se requiere para darle uso, sábanas, almohadas... y poder habilitar el sitio”, informó.
La dirección de Operaciones de la estación inició un censo y concluyó que al menos unos cien choferes son prioridad para el servicio, pues efectúan viajes más largos. De ahí que deben organizarse para otorgar de manera eficiente las camas.
EXPRESO intentó contactar al presidente de la Fenacotip, Abel Gómez, para consultar por qué no se ha dispuesto la administración del área de descanso de la terminal, pero hasta el cierre de esta edición no fue posible. No obstante, en una entrevista anterior el dirigente explicó a este Diario que esperaban que se concrete la ampliación del sitio para servir a más personas.