SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

Cuentas no confiables

Creado:

Actualizado:

En:

Desde que el Banco Central perdió su independencia y se convirtió en un ente enteramente dependiente del Ejecutivo empezó a perder el aura de credibilidad institucional de la que gozó por muchas décadas. Uno de los impactos sufridos ha sido en el desempeño de sus funciones como institución que maneja las Cuentas Nacionales, cuentas que de un tiempo a esta parte son sujeto de interpretación y reinterpretación para sacar en claro lo que realmente dicen las cifras respecto del comportamiento de la economía.

Pocos meses atrás se anunció con fanfarria que la economía había crecido al 3 %. Esto fue hecho para apoyar el discurso político de “recuperación” anunciado por las autoridades económicas de aquel entonces quienes, como consecuencia de su participación en el anterior gobierno, tenían intereses políticos creados para justificar su línea de conducción de las finanzas gubernamentales. También en aquel entonces expresamos nuestra opinión en el sentido de que las evidencias del comportamiento de los diferentes sectores que conforman las cuentas, las tendencias negativas del empleo, y sus consecuencias sobre el consumo de los hogares (el mayor componente del PIB) no cuadraban con la cifra de crecimiento anunciado.

Hoy, en el octavo mes del año, el BCE anuncia que el crecimiento fue de 2,4 % y no del 3 % y que, contradiciendo las mediciones anteriores, el consumo de hogares creció no en 4,9 % (lo que indica bonanza) sino en 3,7 %, cifra que tampoco es sustentable frente a las evidencias. Más aún, para lograr la cifra del 2 %, hoy se anuncia que la inversión (Formación Bruta de Capital Fijo) no fue de -0,5 % sino de 11,7 %, lo que constituye un ajuste que no se compadece con una economía en recesión y que ha experimentado diez meses consecutivos de deflación en los precios. No toma mucha ciencia entender que enfrentados a la caída secular en los precios, los agentes de mercado posponen sus inversiones, pues sus expectativas son negativas respecto de los resultados del giro de sus negocios.

No se arroja con este ajuste, el mayor del último quinquenio, ninguna confiabilidad en la tarea de información. Perdida la confianza, los instrumentos contables dejan de ser aliados de la transparencia y la buena política económica, y se convierten en herramientas de la opacidad y la conveniencia política.

tracking