Actualidad
No creer en cuenteros
¿La pregunta es por qué las proyecciones de las creaciones literarias se distancian tanto de quienes van por el mundo con sus cuentos? Nadie olvida al famoso Cuentero de Muisne, cuya audacia creativa lo llevó a intentar vender el Reloj Público a una pareja de extranjeros que creyeron al cuentero: supuestamente ellos ya eran los dueños de un monumento patrimonio de la ciudad. ¿Cómo podemos distinguir -y respetar- a los demás sin dejarnos llevar por los famosos cuenteros y sus cuentos? A veces por ignorancia y por ingenuidad somos víctimas de personas malhadadas que solo buscan notoriedad y causar daño moral a un tercero.
Eduardo Jiménez Macías