Consulta popular: las once preguntas para una reelección en 2025
Casi todas se las pudo evacuar con proyectos de reformas a trav칠s de la Asamblea. La consulta tal como Noboa la plantear칤a es un acto de campa침a

Exteriores del Palacio de Carondelet.
Una de las pocas explicaciones que cabe para entender el sentido de las once preguntas para la consulta popular es que a Daniel Noboa le interesa mucho m치s mantener intactas sus posibilidades de reelecci칩n para 2025 que concretar reformas relevantes.
De las 11 preguntas que el gobierno de Noboa ha enviado a la Corte Constitucional, casi todas se las pudo evacuar con proyectos de reformas legales enviadas a la Asamblea, donde el Gobierno mantiene una alianza legislativa que le garantiza una c칩moda mayor칤a, y cerca de la mitad, plantean temas que ya est치n vigentes en la legislaci칩n. Adem치s, otras est치n planteadas en t칠rminos generales sin que sus anexos indiquen la reforma legal que se pretende hacer.
(Le puede interesar: Daniel Noboa envi칩 preguntas para la consulta popular a la Corte Constitucional)
En efecto, la consulta tal como Noboa la plantear칤a si es que la Corte Constitucional acepta las preguntas, es un acto de campa침a electoral: todas est치n pensadas en que recibir치n un amplio apoyo en la poblaci칩n para que as칤 Noboa salga como el gran triunfador y coseche las mieles de ese 칠xito en las elecciones presidenciales del 2025.
¿Para qué preguntar lo que ya está?
Varias de las preguntas plantean temas que ya est치n vigentes en la legislaci칩n. La primera, por ejemplo, plantea que las FF.AA. puedan combatir al crimen organizado internacional, cosa que ya fue aprobado en diciembre de 2023 por la Asamblea Nacional. Lo mismo ocurre con la segunda que plantea la posibilidad de que las FF.AA. realicen requisas y control de armas, municiones y explosivos en las rutas de acceso a los centros penitenciarios.
La tercera interrogante tambi칠n est치 ya en la legislaci칩n vigente y pregunta si se est치 o no de acuerdo en que los miembros de las FF.AA., polic칤a, el personal de las c치rceles no sean castigados con orden de prisi칩n preventiva mientras dure el proceso de investigaci칩n en caso de actos ejecutados con el uso de la fuerza.
La pregunta cinco que tiene que ver con las medidas alternativas para cumplir una pena hasta el final de la sentencia tambi칠n ya est치 vigente y bastaba una reforma legal para aumentar sus alcances. Las evaluaciones e informes sobre el patrimonio de los funcionarios del sistema de justicia tambi칠n est치n vigentes desde hace mucho. Preguntar sobre temas sobre los que ya no hay que preguntar tiene un atractivo: no se cambia nada, pero se crea la ficci칩n de cambio. Claro, con el detalle de que se gastar치n 60 millones de d칩lares.
CUESTIONAMIENTOS
De la institucionalidad, nada
La consulta no expone ninguna pregunta que plantee la posibilidad de cambiar las instituciones que, es evidente, son una lacra en la vida democr치tica. No se toca el Consejo de Participaci칩n Ciudadana y Control Social tampoco a la cueva de bandidos del Consejo de la Judicatura o el muy cuestionado Consejo Nacional Electoral. En otras palabras, el statu quo queda garantizado.
A Guillermo Lasso se le puede achacar que escogi칩 el peor momento para hacer su consulta, pero la verdad es que ha demostrado tener m치s ambici칩n de estadista que Noboa con sus preguntas sobre la extradici칩n y el Consejo de Participaci칩n. No se toca el tema del empleo o de las reformas que el sistema de seguridad social requiere. Nada.
Los asamble칤stas Lucio Guti칠rrez y Luc칤a Posso presentaron el proyecto de enmiendas a la Constituci칩n de la Rep칰blica, con el fin de combatir la inseguridad y la delincuencia organizada en Ecuador.
— Diario Expreso (@Expresoec) January 4, 2024
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Temas que entusiasman poco
La consulta popular era un ofrecimiento de campa침a de Noboa y hab칤a que cumplirla. Sin embargo, los temas planteados en las preguntas no parece que fueran a entusiasmar mayormente a la poblaci칩n por ser asuntos que ya est치n vigentes y que no parece que vayan a solucionar la inseguridad.
La militarizaci칩n del pa칤s puede a칰n sonar popular pero, en la realidad, es un mecanismo al que se ha recurrido varias veces en los 칰ltimos a침os (sobre todo en el gobierno de Lasso) pero que no ha cambiado las cosas.
Se preguntan cosas tan obvias como si la poblaci칩n est치 de acuerdo o no en que haya requisas de armas en las v칤as de acceso a las c치rceles: algo as칤 es imposible que pierda la consulta, pero no transmite a la poblaci칩n la idea de que al frente del Ejecutivo hay un l칤der que plantea cosas muchos m치s reformadoras.
¿Casinos en estas circunstancias?
La pregunta sobre el regreso de los casinos es sin duda la m치s desconcertante de todas. �쮸 qui칠n se le ocurri칩 incluirla cuando el pa칤s est치 siendo azotado por una ola de inseguridad vinculada al narcotr치fico y al lavado de dinero?
Cuando se supon칤a que iba a llegar una consulta pensada en la situaci칩n de inseguridad, aparece una pregunta que plantea el retorno de un negocio que es reconocido como uno de los mejores mecanismos para lavar dinero.
Fuentes relacionadas con los dos gobiernos anteriores sostienen que uno de los lobbies m치s fuertes que tuvieron que resistir es de grupos que buscaban la reintroducci칩n de los casinos. �쮸lguien est치 pensando en un gran negocio? Parecer칤a que s칤.