Diario Expreso Ecuador

Actualidad

Consecuencias economicas del Brexit

Creado:

Actualizado:

En:

Quienes hacen campaña a favor de que Gran Bretaña abandone la Unión Europea dicen que así sería más libre y rica, que tras el “Brexit” podría negociar rápidamente con la UE un acuerdo “a medida” que ofrezca todos los beneficios del libre comercio sin los costes de ser miembro, alcanzar mejores acuerdos de comercio con otros países y cosechar inmensos beneficios al deshacerse de la carga de las pesadas regulaciones de la UE. Pero no es más que una ilusión. De hecho implicaría enormes costes y la incertidumbre y perturbaciones que acarrearía, deprimirían la inversión y el crecimiento; reduciría el comercio, la inversión extranjera y la migración, afectando la competencia, el aumento de la productividad y los estándares de vida. Además privaría al país de tener influencia sobre futuras reformas de la UE, de las cuales podría beneficiarse. El Centro de Rendimiento Económico de la London School of Economics calcula que los costes a largo plazo del menor comercio con la UE podrían llegar al 9,5 % del PGB y la caída de la inversión extranjera un 3,4 % del PGB o más. El proceso de salida oficialmente duraría dos años, pero probablemente mucho más. Para cualquier acuerdo sobre una nueva relación económica con el Reino Unido se necesitaría la unanimidad de los 27 demás miembros de la UE y tendría que renegociar desde cero los más de 50 tratados de comercio que tiene en vigencia con otros países. Quedarían en suspenso las normas internas y regulaciones de comercio de Gran Bretaña. Las decisiones de empleo e inversión se tendrían que posponer o cancelar. La libra se desplomaría. Los inversionistas extranjeros que financian el déficit de cuenta corriente británico (7 % del PGB en el último trimestre de 2015) presionarían al alza la prima de riesgo sobre activos de Gran Bretaña o, peor aún, abandonarían el tablero. Todo esto debilitaría el crecimiento económico, poniendo en riesgo los planes fiscales del Gobierno. Una vez alcanzados nuevos acuerdos, Gran Bretaña tendría acceso en peores condiciones a los mercados globales y de la UE. Económicamente, la opción menos dolorosa sería convertirse en miembro del Espacio Económico Europeo, junto con Noruega, Islandia y Liechtenstein; con ello lograría acceso casi total al mercado único (sin seguir políticas agrícolas y de pesca), aunque con controles aduaneros y otras barreras al comercio, como exigencias de normas de origen. Pero en términos políticos, al hacerse miembro del EEE tendría que cumplir normas y leyes del mercado único en áreas como protección al consumidor, al medioambiente y políticas sociales en cuya creación no podría participar. Tendría que aportar al presupuesto de la UE sin recibir a cambio gasto alguno y seguir garantizando un libre acceso a los ciudadanos de la UE, una pesadilla política para la mayoría de partidarios del Brexit. Comerciar con la UE siguiendo normas de la OMC, como hacen EE. UU. y China, conllevaría las menores limitaciones políticas. Gran Bretaña podría impedir la entrada de migrantes de la UE esforzados y que pagan impuestos, mas esto implicaría controles recíprocos de la UE sobre los migrantes británicos. Es probable que los nuevos acuerdos de comercio de Gran Bretaña con países que no sean de la UE también impliquen peores condiciones.

Es complejo pensar en todas las implicaciones económicas del Brexit, pero se pueden resumir en una sencilla frase: salir de la UE dejaría a Gran Bretaña en condiciones mucho peores.

Project Syndicate

tracking