Actualidad
Compromisos de la fiscal general
Se han multiplicado elogios justos y justificados por el nombramiento de la Dra. Diana Salazar como fiscal general del Estado. Su límpida trayectoria unida a su decidida gestión para que no queden en la impunidad actos de corrupción como los de la Federación Ecuatoriana de Fútbol y su presidente Luis Chiriboga Acosta, su contribución al procesamiento del exvicepresidente Jorge Glas, envían un mensaje al país de una funcionaria independiente que no se amedrenta ante presiones políticas o económicas.
Pero lo importante es la gran tarea patriótica que le espera, en la que debe estar acompañada de firmes convicciones que le impidan atender señales de desvío que se le presenten en el camino. Ella asumió un compromiso, señalando priorizaría casos de mayor importancia para el país en materia de corrupción. Para ello cuenta con buen material de la auditoría internacional hecha con apoyo del PNUD a 5 proyectos trascendentes, las 2 Refinerías de Esmeraldas y Pacífico, Poliducto Pascuales- Cuenca, Terminal de Monteverde y Proyecto de Licuefacción de Bajo Alto, donde se encontró que el sobreprecio es casi el 50 % del valor total de las obras y eso involucra a quienes intervinieron en su contratación. El Cpccs transitorio ha entregado a la Fiscalía varias denuncias, entre otras, nuevamente la Refinería del Pacífico, referida al despilfarro de 1.500 millones de dólares en una obra sin utilidad, Manduriacu, Escuelas del Milenio, hospitales, Consejo Provincial y Reconstrucción de Manabí, preventa de petróleo, proyecto Toachi Pilatón. A esos casos emblemáticos de atraco a fondos públicos habría que agregar los negociados en prestaciones de salud del IESS, edificios judiciales, Yachay, ruta Collas y en general carreteras, deuda pública, etc.
Falta espacio para señalar otros casos pero habrá que seguir recordándolos. Sin duda, a estos escandalosos casos de corrupción habría que agregar como tarea fundamental depurar el despacho de fiscales que trafican con el cargo, al igual que abusos y violaciones a los derechos humanos.
Ojalá se inaugure una nueva era en la justicia ecuatoriana.