Actualidad
Ciclismo y politica
El triunfo de nuestro compatriota Richard Carapaz en una de las pruebas ciclísticas más difíciles y largas del mundo, el Giro de Italia, con 3.546 kilómetros recorridos en 21 etapas, que cubrió el vencedor en largas y fatigantes 90 horas, no puede sino llenarnos de satisfacción y de orgullo. Y es que la ‘Locomotora del Carchi’ sumó este triunfo sensacional que podemos recordar y presentar al mundo, a las otras hazañas que también se celebraron con idéntica emoción, en sus respectivos tiempos, y que fueron realizadas por los Cuatro Mosqueteros, por Pancho Segura y Andrés Gómez en los más importantes torneos de tenis, las carreras ganadas por Rolando Vera y la medalla de oro olímpica de Jefferson Pérez, entre otras glorias deportivas.
Esta alegría inmensa, que en ciclismo debía llegar de la tierra de los “pupos”, que ha dado los mejores pedalistas del país, sirve para disipar en algo la tensión política que estamos viviendo en esta nación ecuatorial, luego de que se está revisando, ojalá que paso a paso y con severos resultados y sanciones de la justicia, todo aquel despilfarro que se dio durante el régimen pasado, aprovechando que el barril de petróleo, que pasó de los cien dólares en el precio internacional, le permitió dar una gran riqueza, desgraciadamente tan efímera, al erario nacional.
Y juicios van, juicios vienen, con nombres de sindicados que se van sumando cada vez más, esperándose que la acción fiscal no se detenga, con una titular en tales funciones que parece no querer perdonar a nadie, y de ser posible recuperar algo de los tantos miles de millones de dólares (dejándonos con “la mesa mal servida”) que se evaporaron de acuerdo a los cálculos de los sobreprecios, las hidroeléctricas mal construidas y las coimas que repartió Odebrecht, entre otras empresas internacionales.
No hay duda que el deporte es emoción y, además, un motivo para distraerse sanamente. Y que en un momento dado, como este, en medio de tantas dificultades económicas, sirve para que el optimismo nos haga, no olvidar pero sí sobrellevar la problemática social, política y económica. Y ello nos invitará a ir siempre hacia adelante, superando las dificultades propias de todo país.