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Arte urbano, el nuevo ‘clic’ con los clientes
Las fachadas e interiores con murales artísticos son la nueva maniobra comercial en la época de los ‘likes’. En Guayaquil crece la tendencia.

En plena era de los filtros y los ‘likes’ o ‘me gusta’, el arte ha encontrado un nuevo rol: proveer el fondo perfecto para fotos dignas de Instagram y el atractivo ideal para los comerciantes que buscan captar nuevos clientes.
El arte urbano, en Guayaquil, ha pasado de los callejones y las paredes sin dueño, a las fachadas e interiores de gimnasios, barberías, hoteles, restaurantes, bares, estudios de yoga y tiendas de moda.
Y es que con varias generaciones dispuestas a hacer de todo para ganar popularidad en las redes sociales, las empresas miran las obras de arte como una táctica para atraer a clientes por el exterior y luego, con un poco de suerte, al interior de sus locales.
Fabrizzio Centeno lleva 10 años en el mundo fitness y desde hace cuatro meses abrió las puertas de su propio gimnasio: ‘La Cueva Fitness Center’ (José Mascote 818 y 9 de Octubre). A diferencia de otros espacios para ejercitarse, este incorpora un estilo muy lejano al convencional.
Los clientes de ‘La Cueva’ tienen acceso a una experiencia similar a la de una caverna pero llena de pinturas repletas de colores fosforescentes. Todas son obras del artista local Iván Casanova Giler.
Siendo Instagram una herramienta comercial que día a día gana más popularidad, Fabrizzio la aprovecha al máximo realizando sorteos entre las fotos más creativas que tengan a sus murales como protagonistas. Estas fotos se comparten en redes con mención al gimnasio, lo que automáticamente se convierte en publicidad para el local.
En Urdesa, en cambio, el mundo de la estética se fusiona con el arte. Juan Carlos Morales, combina hasta sus tatuajes con el estilo retro de su barbería. “Todos los peluqueros tienen algo de artistas”, explica y eso se refleja en los murales que cubren la fachada de ‘Morales Barber’.
La idea artística nació de su ingenio y la plasmó con ayuda de un amigo. A diario logra que decenas de transeúntes se detengan en el exterior de su espacio para sacarse fotografías. Los más curiosos ingresan y terminan pidiendo algún servicio.
Los sitios de comida también han sido atraídos por los murales. Zambai Shack, un ‘smoothie bar’ especializado en acaí y superalimentos, ubicado en Circunvalación Sur 111-B y Víctor Emilio Estrada, tiene cubiertas sus paredes por ‘lettering’ e ilustraciones de varios talentos que han utilizado el local como escenario.
Según su propietaria Karen Gil, en este bar que busca una armonía entre lo informal y lo playero, los clientes disfrutan de una comida saludable y de un espacio digno para hacerse ‘selfies’ y presumir de un ‘food styling’.
Nazu City Hostel (Malecón) y el Closet de Dav (La Atarazana), son otros dos espacios que conquistan con el arte urbano. No hay duda que hoy los ‘likes’ conquistan, viralizan y venden.
EL DATO
El artista Iván Casanova, conocido nacionalmente por pintar los murales de la discoteca ‘Lost Beach Club’ en Montañita, recrea su arte en estos espacios, desde $ 600.