
Arayarte, un espacio de arte basado en comic
El ilustrador gráfico Ray Cruz expone sus cuadros bajo la inspiración de figuras animadas.
En un rincón de la Plaza Guayarte se encuentra Arayarte, una exposición de obras de arte inspiradas en cómic —que para su creador Ray Cruz— significan un mundo rodeado de su esencia y estilo.
Para el joven artista —quien gusta del arte gráfico desde los 10 años— la constancia es una valiosa virtud para conquistar los sueños. “Mis primeros dibujos fueron garabatos, pero la perseverancia que tuve me ayudó a pulir más mi talento y a dedicarme en lo que encuentro satisfacción”. dijo.
Cruz, de 35 años, pudo perfeccionar su estilo gracias a su entorno, que siempre estuvo rodeado de personas enfocadas en el arte. Sus padres fueron las primeras personas que contribuyeron económicamente. Su hermano Pedro Cruz, quien es diseñador gráfico, le dio bases para que afine su deseo de pintar.
El artista gráfico contó a EXPRESO que tuvo dos etapas que marcaron su vida. La primera, en la escuela, donde ayudaba a sus compañeros a realizar dibujos, mapas, carteles, entre otros. Su segunda etapa fue marcada por Dragon Ball Z y fue está la que lo catapultó a refinar su pulso por el cómic.
En la mayoría de sus diseños aplica la técnica de la acuarela porque la define como “sencilla y útil” al no contar con tiempo disponible. Además, él prefiere explorar nuevos mercados pintando bajo esta metodología y hacerse vender como un ilustrador del estilo cómic.
Su casa es el lugar donde da rienda suelta a su inspiración. “Hemos destinado un espacio en la planta baja para el arte, como mis obras son a base de acuarela no ocupan tanto espacio. Con música suave y bajo la luz de mi comedor termino un ejemplar, que me toma alrededor de dos horas”, menciona.
Las obras de arte que ofrece Arayarte van desde los $ 40 a $ 120. Ray comenta que las ventas son no tan buenas porque no hay suficiente apoyo al arte local. Por eso cuenta con auspiciantes que les facilita la obtención de materiales. “En exposición los cuadros son más caros. Gracias a Dios cuento con una persona que me vende los marcos a consignación”, sostiene.
Además de ser pintor, Cruz es ingeniero agropecuario, pero puede darse el tiempo por las noches para ejecutar y plasmar sus ideas en un lienzo. Él atribuye todos sus logros a su esposa Haydeé y a sus hijos Mila y Piero, por ser los pilares fundamentales para seguir creciendo y cumpliendo sus objetivos.
Como mensaje a los futuros artistas y a personas que les gusta este modo de expresión, Ray les dice “si quieren pintar, primero tienen que cultivar este arte desde sus cuatro paredes porque no hay ninguna rama o profesión que sin practicar se desarrolle.
El apasionado del cómic hace un llamado a que los nuevos artistas empiecen a autoeducarse para que de esta forma puedan alzar su pincel para contribuir a que la cultura de artes gráficas se sienta en Ecuador.