La antietica de quienes esconden la corrupcion

Las reacciones emocionales así como el dolor y el placer pueden ser dominados con el autocontrol ejercitado por la razón cuando evitamos la pasividad y la apatía, las emociones descontroladas, parcializadas, abusivas y tendenciosas de parte de quienes teniendo el poder no han sabido administrarlo en los últimos años. Para nadie es desconocido el procedimiento antiético y amoral de quienes esconden la corrupción con una serie de ambigüedades, aduciendo falta de pruebas, show mediático, persecución política, secreto de estado, testigos protegidos y más para desviar la atención de la ciudadanía, atacar la autoestima de las personas intentando producir sensación de temor para ganar tiempo e ir encubriendo hechos vergonzosos para la moral y la fe pública.

Raúl Contero Peñafiel