Actualidad
Andres Crespo: “Mi stand-up es filosofia criolla”
El actor guayaquileño escribió Nada es demasiado sin miedo a exponer su vida personal y su experiencia en Narcos

El actor guayaquileño Andrés Crespo no se queda quieto. Su personalidad le pide siempre buscar un cambio, un método para sentirse distinto y crecer. Incluso cuando se queda callado parece que se queda absorto en sus pensamientos. Pero él no es de pocas palabras. Él tiene labia guayaca y siempre le ha sacado el mejor provecho, y más ahora, que tiene un monólogo muy a su estilo. Nada es demasiado es su último proyecto y lo está presentando en la Casa Cino Fabiani en la tradicional calle Numa Pompilio Llona, con tanta identidad guayaca como la que deja expuesta para la risa del público.
¿Cómo nace esta puesta en escena que es básicamente stand up, algo alejado de la actuación y muy cercano a revelar intimidades? Sí tiene cercanía con la actuación, por lo menos mi estilo. Para mí hacer esto es como una continuación de la tradición oral guayaca. Es una improvisación con nuestro lenguaje. Aunque está manejado por un guion que está basado en esta filosofía criolla. Este guion lo trabajamos unos cuatro meses con mi ‘pana’ Daniel Llanos. Mira, esto es inmediato. Nace la idea y escribimos. Aunque venía haciendo cine y televisión también creo que el contacto con la gente es muy importante.
¿Y cómo ha sido esta aceptación?
Nos ha ido bien. En Quito tuvimos unas trece funciones. Aquí vamos a empezar la segunda semana y la del jueves (18) y viernes (19) están agotadas. Yo siempre he hecho esto, desde que tengo unos 14 años. Contarles cuentos a la gente lo hace todo el mundo aquí en Guayaquil. Así es la jugada. Ahora lo armamos de una forma para poder subirlo al escenario.
¿De qué elementos personales se agarra para hacer reír?
Tomamos lo que me está pasando ahorita. En algún grado sí pensamos en que las personas sí estarían en conocer un poco mi vida privada pero más que nada lo que no sabía la gente es el proceso del casting para entrar a Narcos, la vida en Colombia. El resto de revelaciones son naturales.
Nada es demasiado va muy de la mano con la visión de vida de un guayaquileño. Pero en su Instagram usted se describe como ‘urdesino’ ¿Qué cualidades le da haber crecido en ese sector?
No sabría muy bien decirte, pero tiene un peso personal importante. Es mi barrio, he vivido ahí durante toda mi vida en 14 casas distintas. Ahora vivo en Quito. Siento que Urdesa me dio una extraña ética de clase media. Una forma de ver el mundo. La mejor manera de explicarlo era de vivir cerca de un estero putrefacto junto a la comodidad de una casa de clase media alta.
¿Cuál es su opinión de la televisión en Ecuador?
Básicamente yo no los veo y pasa lo de siempre, que los productores y ejecutivos no se plantean el reto de algo más complejo. Lo que se maneja acá en series es la caricatura. Es el nivel en que está la ficción televisiva local. Es interesante también porque es casi un nuevo género. La mezcla del drama, comedia, y el melodrama, todo muy exagerado. Es una fanesca interesante. Yo grabé unos capítulos finales en Cuatro Cuartos. Fue chévere grabar con los manes, pero al estar en Narcos sí me percaté del grado de rigurosidad en cada detalle. Nada está listo a la primera toma.
¿Qué tuvo que cambiar en la parte actoral para Narcos?
En muchas ocasiones los críticos de cine locales han dicho que su personalidad es la que muestran en pantalla. Fue una búsqueda. Tuve que procesar mis cosas y tratar de humanizar al personaje que es un exmilitar. Mi actuación siempre soy yo en diferentes zapatos, como qué haría o me compartiría en ciertos casos. Eso de cambiar de voz o tener una forma de caminar distinta lo hace gente pesada. Más histriónica. Yo no soy tan así, yo manejo la presencia y que se sienta verdadero. Al salir del set me llevo los dolores y las angustias del personaje a casa. Para sacudirme me emborracho.
¿Qué proyectos concretos en los próximos meses?
Estoy escribiendo un guion que se llama Sangre del estero para un largometraje. También espero el estreno de otra serie que grabé en Colombia, está en posproducción.