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El amor eterno existe

Para siempre puede sonar a mucho tiempo, pero en el fútbol esos casos se dan. Pese a que las transferencias se han vuelto el motor de esta disciplina en los últimos tiempos, hay situaciones de fidelidad total en jugadores que por su alta calidad no le faltaron oportunidades para dejar sus clubes, pero ellos prefirieron terminar su carrera con la camiseta que iniciaron. Con ciertos futbolistas, la palabra ‘camisetazo’ nunca se dio, ni culparon a los empresarios de las negociaciones. Ellos se sintieron identificados con un conjunto y con ese se mantuvieron, escogieron echar ancla y con esos fueron leyenda. Carles Puyol, el eterno capitán del FC. Barcelona, cuando anunció su despedida del fútbol se dijo el rumor que la Major League Soccer (MLS) iba a ser su destino para lo que se conoce como ‘jubilación dorada’, pero el defensa no quiso y a su única insignia fue la catalana. Pese a que el retiro no lo ve cercano, el italiano Francesco Totti ha sido enfático al decir que su único equipo será la Roma. Al talentoso mediocampista no solo han convencido dos jugosas ofertas del Real Madrid para quebrar su fidelidad. Otra leyenda es el exmarcapunta Paolo Maldini, quien toda su carrera la desempeñó con el AC Milan, donde ganó no solo títulos, sino la admiración de los propios rivales. El galés Ryan Giggs colgó las botas también sin jugar por otro representativo que no sea su querido Manchester United. Hoy, el romance continúa y pertenece al cuerpo técnico. El que está en otro banquillo, el del Valencia, pero nunca vistió otra camiseta es el otrora defensor Gary Neville, quien marcó época también con los ‘Red Devils’. Al parecer Inglaterra es suelo idóneo para hablar de fidelidad en el fútbol. Otra caso es el de Jamie Carragher, quien siempre jugó en el Liverpool. Son ejemplos de elementos que no olvidaron sus raíces y jamás las dejaron. Jubilación dorada A ligas menores con dinero Sin la trascendencia de torneos como el español, inglés o italiano, algunos futbolistas jerarcas en sus equipos, eligen ‘jubilarse’ en países en los que el nivel de exigencia no es muy alto, pero los ingresos que reciben son bastante rentables. Xavi Hernández dejó el Barcelona español para fichar por el Al-Sadd de Catar, caso similar al de Steve Gerrard, que se desvinculó del Liverpool y ahora juega en Los Ángeles Galaxy de Estados Unidos. Repatriados Extrañaron al equipo y a su país Carlos Tévez es el ejemplo más claro de amor hacia un equipo. El ofensivo argentino era la principal figura de la Juventus en Italia, donde era artillero y cosechaba títulos de manera consecutiva, sin embargo, en lo más alto de su carrera en Europa, el ‘Apache’ optó por dejar el club y un contrato multimillonario para ganar menos en su querido Boca Juniors en Argentina. Sebastián Verón también dejó suelo europeo para retirarse en Estudiantes.