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Alza de pasajes de buses urbanos
El transporte masivo en las urbes modernas, el cual moviliza millones de personas, siempre será un desafío para los municipios y otras autoridades. No siempre el número de vehículos ha evolucionado al ritmo de las demandas sociales. Generalmente hay un atraso, sobre todo en Latinoamérica.
La fractura entre la oferta y demanda de movilización popular responde más al interés y lógica de sus propietarios. Usualmente piensan que a los sectores populares se los puede atender con cualquier tipo de transporte. Incluso con los más inadecuados. Por eso en Latinoamérica hay una constante presión social para que los dueños de esos vehículos los modernicen y estén a tono con las nuevas necesidades de una sociedad en crecimiento, expansión y desarrollo.
En el Ecuador en general y en nuestra ciudad en particular hay una larga historia socioeconómica de presión de los dueños de los buses de transportes masivos hacia las respectivas autoridades seccionales y centrales. Ha habido constante enfrentamiento entre ellos, pues comúnmente los gremios de los transportistas han realizado pactos con los partidos de gobierno para ser favorecidos con determinadas prebendas y concesiones.
Parece que en la última acción del alza de pasajes, por primera vez las autoridades seccionales han actuado en la justa y equitativa decisión, así como en la acción de comprender que estos no habían sufrido variación alguna en 12 años, pero que al mismo tiempo, si querían un incremento, debían mejorar las condiciones de sus vehículos.
Al principio esta decisión no cayó bien a los dueños del transporte porque querían un incremento sin contrapartida. La ATM de Guayaquil tomó la decisión correcta. Hay que reconocer un aumento del pasaje de 25 a 30 centavos, en tanto y en cuanto los dueños los modernicen y den de baja a los que ya cumplieron su ciclo.
Desde el primero del presente mes ya rige la nueva tarifa. Aún hay ciertas tareas que la ATM debe vigilar pues algunos de ellos solo han maquillado y dado una mano de gato a sus vehículos. Otros sí son nuevos, tienen las últimas innovaciones y están en la línea de la modernización. Ojalá este tipo de decisión del organismo competente continúe y así se mantenga una efectiva relación para beneficio de la población y de los usuarios de este transporte masivo y popular.