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Diario Expreso Ecuador

Agricultura y agua en riesgo: severa sequía golpea a Ecuador

El país enfrenta una grave crisis climática con 19 provincias en alerta

Fotografía de un helicóptero de bomberos lanzando agua para extinguir un incendio el 12 de septiembre de 2024 en las laderas del cerro El Panecillo, ubicado en el centro Histórico de Quito (Ecuador).

Fotografía de un helicóptero de bomberos lanzando agua para extinguir un incendio el 12 de septiembre de 2024 en las laderas del cerro El Panecillo, ubicado en el centro Histórico de Quito (Ecuador).efe

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Ecuador atraviesa una de sus peores crisis climáticas, con 19 provincias en estado de alerta roja debido a la severa sequía y los incendios forestales que arrasan varias regiones. La falta de lluvias ha exacerbado la situación, afectando gravemente los ecosistemas, la agricultura y la generación de energía hidroeléctrica, mientras que los incendios consumen grandes extensiones de terreno, poniendo en peligro a comunidades enteras.

Sequía extrema y déficit hídrico

Las provincias afectadas, entre ellas Azuay, Pichincha, Manabí y Galápagos, están sufriendo un déficit hídrico crítico. Los niveles de agua han disminuido drásticamente, afectando el suministro de agua potable y comprometiendo la seguridad alimentaria en las zonas rurales. En particular, la sequía ha afectado cultivos clave, como el maíz y el cacao, golpeando la economía agrícola del país.

Incendios forestales fuera de control

La combinación de altas temperaturas y la falta de humedad ha provocado la proliferación de incendios forestales, que ya han consumido miles de hectáreas de bosques en regiones como Loja, Morona Santiago y Tungurahua. Los vientos fuertes complican los esfuerzos por contener las llamas, que amenazan a comunidades cercanas y a la biodiversidad de áreas protegidas.

Respuesta ante la emergencia

El Comité de Operaciones de Emergencias (COE) ha desplegado equipos en las zonas afectadas para coordinar evacuaciones, proteger a la población y mitigar los daños. Sin embargo, la extensión de la sequía y la magnitud de los incendios requieren medidas a largo plazo para preservar los recursos hídricos y reforzar las capacidades de respuesta ante desastres.

El pronóstico climático no es alentador: se esperan más días de calor extremo y vientos que dificultarán el control de los incendios. El Ministerio de Ambiente ha advertido que esta situación podría prolongarse, afectando aún más a la infraestructura hidroeléctrica y comprometiendo el acceso al agua en zonas urbanas y rurales.

Ante esta crisis, Ecuador enfrenta un reto monumental para equilibrar la conservación de sus recursos naturales y la protección de su población.

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