SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Incendios forestales en Quito: ¿cuántas hectáreas se han quemado durante 2026

Sectores como Perucho, Atacazo, Guangüiltagua y el Cañón del Chiche concentran acciones de prevención ante nuevos incendios forestales

La Vicentina, Atacazo, Guangüiltagua, Perucho y otros sectores permanecen bajo vigilancia por el riesgo de nuevos incendios forestales.

La Vicentina, Atacazo, Guangüiltagua, Perucho y otros sectores permanecen bajo vigilancia por el riesgo de nuevos incendios forestales.Angelo Chamba

IVONNE MANTILLA
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Lo que se sabe

  • [Incendios forestales en Quito afectan cerca de 1.000 hectáreas durante 2026, según Ambiente.
  • La Vicentina, Atacazo, Ilaló y Tumbaco están entre las zonas priorizadas por riesgo de incendios forestales.
  • La época seca y la vegetación seca mantienen el riesgo de nuevos incendios forestales en Quito.

Cerca de 1.000 hectáreas han sido afectadas por incendios forestales en Quito durante 2026, según informó Santiago Sandoval, secretario de Ambiente del Distrito Metropolitano. La cifra es todavía preliminar, pues la evaluación completa se realizará cuando termine la época seca.

Le invitamos a que lea: Transporte público en Quito suma 5.827 citaciones y $ 281.704 en multas durante 2026

El dato refleja la dimensión de una temporada que ha estado marcada por condiciones de alta radiación y una vegetación cada vez más seca. Sandoval señaló que todavía quedan varias semanas antes de que se instale la época lluviosa, por lo que el riesgo de nuevos incendios continúa.

El incendio registrado en La Vicentina volvió a poner el problema en evidencia. El fuego consumió vegetación seca y generó una intensa columna de humo que afectó a sectores cercanos. Mientras los bomberos trabajaban para controlar las llamas, los moradores también se organizaron para proteger sus viviendas.

Las zonas de Quito que están bajo vigilancia

La Secretaría de Ambiente ha identificado varios puntos considerados críticos para la prevención y atención de incendios forestales. Entre ellos está Ruta Escondida, en el sector de Perucho, donde existen brigadas comunitarias y apoyo del Cuerpo de Bomberos.

En el área urbana, otro de los sectores priorizados es el parque Metropolitano Guangüiltagua. Allí se realizan trabajos de limpieza y mantenimiento de cortafuegos, además de patrullajes constantes para detectar posibles emergencias.

El Atacazo también forma parte de las zonas consideradas vulnerables. En este sector se realizó un catastro hídrico para identificar y cercar ojos de agua. La medida busca conservar estas fuentes y, al mismo tiempo, evitar que la expansión urbana avance sobre estos espacios.

Una vivienda abandonada quedó destruida por el incendio forestal registrado en La Vicentina.

Una vivienda abandonada quedó destruida por el incendio forestal registrado en La Vicentina.Angelo Chamba

La vigilancia también alcanza al Centro Histórico de Quito, particularmente a los sectores de San Juan y San Roque. Allí se monitorean las condiciones de radiación solar y se cuenta con equipamiento del Cuerpo de Bomberos para detectar posibles columnas de humo.

A estos puntos se suman el Cañón del Chiche y otros sectores forestales considerados vulnerables por la incidencia o las condiciones que pueden favorecer la propagación del fuego.

En La Bota, norte de Quito, el incendio registrado la noche del lunes,  encontró en la pendiente un camino para avanzar. Las llamas subieron por una ladera de más de 70 grados, consumieron al menos cinco hectáreas de vegetación y terminaron acercándose peligrosamente a las viviendas del sector.

El fuego convirtió la quebrada en el punto de partida de una emergencia que durante horas mantuvo en alerta a los moradores. Una densa columna de humo cubrió las calles y las empinadas laderas del barrio, mientras los bomberos intentaban contener el avance de las llamas.

La amenaza obligó a tomar medidas preventivas. 23 familias fueron evacuadas de la zona ante el riesgo que representaba la proximidad del incendio y la presencia de humo.

El humo no quedó limitado a La Bota. La Secretaría de Ambiente advirtió que las condiciones atmosféricas generadas por el incendio podían afectar a 63 barrios de Quito, una dimensión que volvió a mostrar cómo una emergencia forestal puede extender sus efectos mucho más allá del lugar donde comienzan las llamas.

La sequedad mantiene el riesgo

La preocupación de las autoridades se explica por las condiciones que enfrenta Quito. Sandoval señaló que la época seca de 2026 ha sido intensa y que la radiación se ha mantenido alta.

La vegetación seca constituye uno de los principales factores que favorecen la propagación de las llamas. En el caso de La Vicentina, la cantidad de material vegetal acumulado en una quebrada contribuyó a que la columna de humo fuera especialmente intensa.

A este escenario se suman las quemas de desechos y material vegetal. Según información de la Agencia Metropolitana de Control, entre el 1 de junio y el 14 de septiembre de 2026 se registraron 235 actos de inicio de quemas en las distintas administraciones zonales de Quito.

tracking