Quito
El graderío que conecta Guápulo con la González Suárez y reta a los corredores
Un Paseo Express por las gradas que unen el colonial barrio con la ciudad de Quito y que han ganado fama por su paisaje y como espacio de entrenamiento

El graderío que conecta Guápulo con la González Suárez tiene 819 escalones.
Al estar ubicada en las faldas del volcán Pichincha y extendida sobre un complejo sistema de quebradas, Quito es una ciudad con cientos de escalinatas que, en la época de la Colonia, no eran más que chaquiñanes (camino a pie en Kichwa). Los graderíos siguen dando acceso a barrios y algunos se vuelven emblemáticos como el que une Guápulo con la zona González Suárez.
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En este Paseo Express recorrimos en un exigente entrenamiento las más de 800 gradas que inician en el mirador a Guápulo, en la González Suárez a escasos metros del conocido Hotel Quito, y llegan hasta el Santuario de Guápulo, en el corazón del barrio, fundado en 1620.
Para entender el tipo de recorrido hay que recordar que Guápulo está dentro del área patrimonial del Centro Histórico de Quito, declarada por la UNESCO en 1978, y que fue construido en una meseta que separa la ciudad del valle de Tumbaco, predominando el terreno en pendiente.
En ese contexto, las famosas gradas que conectan la parte céntrica del barrio con la ciudad de Quito fueron fundamentales para la conexión con la vida urbana y, hace más de cuatrocientos años Guápulo fue un punto clave, pues los conquistadores españoles debieron cruzar esa zona para aventurarse a sus primeras expediciones a la Amazonia. No en vano la antigua vía se denomina Camino de Orellana, por Francisco de Orellana.
Con toda esa historia, las escaleras de Guápulo son, en sí mismas, un atractivo turístico. Sin embargo, en los últimos años también han ganado popularidad entre deportistas que encuentran una alternativa de entrenamiento intenso, con una vista inigualable hacía los valles y, lo mejor, cerca del centro-norte de la ciudad.
El acceso es sencillo y lo recomendable es empezar en la parte alta, desde el Mirador de Guápulo, donde es sencillo encontrar parqueaderos privados o en la zona azul de las calles aledañas. Junto al mirador está el primer bloque de gradas, dentro de un parque con espacios de juegos infantiles y una zona para perros.

Las gradas comprenden tres bloques y el Pasaje Iberia conecta los dos primeros.
El angosto Pasaje Iberia es el enlace
Al cruzar el parque, la continuación de las gradas pasa junto a varias viviendas del barrio hasta llegar al pie de la vía Camino de Orellana. En ese sitio vale la pena detenerse un momento para admirar la arquitectura colonial del barrio, antes de ir hacia el segundo bloque de gradas, atravesando el, muy angosto, Pasaje Iberia.
El recorrido por el pasaje resulta llamativo, pues en el camino se encuentran las puertas de algunas viviendas y el patio de otras. A unos cincuenta metros llega el final del callejón y, en otro pequeño parque, continúan los peldaños.
Ese segundo bloque de gradas conecta directamente a la cancha Buena Vista, un espacio barrial para indor fútbol y baloncesto. Desde ese punto, se atraviesa nuevamente la vía para encontrar el inicio del último bloque de escaleras. Estás, rodeadas de vegetación, resultan muy agradables de recorrer y te permiten llegar, finalmente, a la calle El Calvario, que conecta directamente con el Santuario de Guápulo.

Las gradas ofrecen una privilegiada vista de Guápulo y de los valles aledaños a Quito.
El recorrido de regreso, en ascenso, es el que reta los deportistas, pues las empinadas gradas se vuelven un desafío que pone a prueba las piernas. A un ritmo moderado, el retorno a la parte más alta puede tomar entre 20 y 25 minutos.
- Inicio del recorrido: Mirador de Guápulo (Calle Rafael León, sector González Suárez)
- Destino: Santuario de Guápulo
- Altura: Se asciende de los 2690, a los 2765 metros.
- Escalones: 819
- Distancia aproximada: 950 metros