Proyecto de cantonización
Los Chillos busca independizarse de Quito: claves del pedido
Conocoto, Amaguaña, Alangasí, La Merced, Guangopolo y Píntag buscan convertirse en cantón ante lo que consideran una falta de inversión y atención estatal

Seis parroquias del Valle de Los Chillos buscan cantonización y separarse de Quito por falta de inversión.
Lo que debes saber
- Seis parroquias del Valle de Los Chillos buscan cantonización y separarse de Quito por falta de inversión.
- Conocoto, Amaguaña y otras parroquias suman 280.000 habitantes y reclaman desigualdad en presupuesto municipal.
- Proceso enfrenta trabas legales y falta de informe de Prefectura de Pichincha, según colectivo ciudadano.
El debate sobre la organización territorial en el suroriente de Quito vuelve a tomar fuerza. Seis parroquias del Valle de Los Chillos —Conocoto, Amaguaña, Alangasí, La Merced, Guangopolo y Píntag— han reactivado su propuesta de independizarse administrativamente con el objetivo de avanzar hacia la cantonización del territorio.
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Según Xavier Segovia, presidente del colectivo ciudadano que impulsa la iniciativa, el proceso nació hace aproximadamente seis años y ya cuenta con cerca de 7.000 firmas de respaldo. Incluso, la propuesta fue presentada en su momento al expresidente Lenín Moreno, con la intención de abrir camino a una nueva estructura territorial para la zona.
Claves del pedido de independencia
Los promotores del proyecto sostienen que las seis parroquias reúnen a más de 280.000 habitantes. Bajo su visión, este crecimiento poblacional no ha sido acompañado por una mejora proporcional en infraestructura, servicios básicos ni asignación de recursos por parte del Municipio de Quito.
Segovia afirma que el sentimiento de “olvido” institucional es una de las principales razones que impulsa la iniciativa. Entre los problemas más señalados están los déficits en agua potable, vialidad y alcantarillado, lo que —según los dirigentes— ha profundizado el malestar ciudadano y fortalecido la idea de autonomía administrativa.
Debate por la distribución de recursos en Quito
Uno de los puntos más controversiales del planteamiento es la distribución del presupuesto municipal. El Distrito Metropolitano de Quito maneja un presupuesto que bordea los 1.500 millones de dólares anuales.
Según el análisis del colectivo, si el Valle de Los Chillos representa aproximadamente el 7% de la población del distrito, debería recibir cerca de 90 millones de dólares. Sin embargo, aseguran que la administración zonal del sector apenas maneja alrededor de 7 millones, de los cuales el 65% se destina a gasto corriente, reduciendo significativamente la inversión en obra pública.
A esto se suman los recursos del presupuesto participativo, que —de acuerdo con los dirigentes barriales— apenas alcanzan entre 1,5 y 2 millones de dólares para sectores como Conocoto, que agrupa alrededor de 50 barrios.
“Ese es el fundamento por el que buscamos ser cantón”, sostiene Segovia.
Obstáculos legales y falta de avances institucionales
El proceso de cantonización, sin embargo, no ha avanzado como sus promotores esperaban. Segovia señala dos principales obstáculos: la ausencia de un informe técnico vinculante por parte de la Prefectura de Pichincha, trámite pendiente desde hace aproximadamente cuatro años, y un pronunciamiento de la Procuraduría que establece que este tipo de solicitudes deben ser impulsadas por juntas parroquiales y no por colectivos ciudadanos.
Pese a ello, los impulsores del proyecto insisten en que la iniciativa no busca dividir a Quito, sino replantear su modelo de gestión frente al crecimiento acelerado de sus zonas periféricas.

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Un debate que entra en la agenda política local
Con miras a las próximas elecciones seccionales, el colectivo ciudadano ha iniciado acercamientos con actores políticos de distintas tendencias. El objetivo es identificar candidaturas que respalden procesos de autonomía territorial, más allá de las banderas partidistas.
“De cara a las elecciones seccionales estamos viendo quién tiene la convicción por las autonomías”, afirma Segovia.