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Museo Nacional en Quito: expertos piden más que infraestructura para sostener la política cultural
Tres especialistas coinciden en que hace falta un nuevo espacio, pero critican el momento, la desaparición del Ministerio y preguntan cómo se sostendrá el lugar

En la Eloy Alfaro y República hay una sala informativa de lo que será el nuevo Museo Nacional; habrá danza, teatro, conciertos al aire libre, tienda de souvenirs, plaza de comida.
Lo que debes saber:
- Quito abre sala del MuNa; Gobierno impulsa museo de $100 millones para patrimonio. Dicen que impulsará turismo, no es tan simple, corrige economista de la cultura.
- Noboa propone nuevo Museo Nacional para 1,2 millones de bienes; construcción iniciaría en 2027.
- Expertos alertan: institucionalidad está debilitada, eliminaron el Ministerio de Cultura, hay recortes y obstáculos por la reforma al Cootad.
Una línea de tiempo que arranca en 1839, durante la presidencia de Vicente Rocafuerte, y llega hasta 2024, bajo el mandato de Daniel Noboa, destaca en la sala informativa e inmersiva. El espacio se abrió el 18 de mayo de 2026, en las avenidas Eloy Alfaro y República, en Quito. En ese terreno se proyecta la construcción del nuevo Museo Nacional.
Quito
Museo Nacional del Ecuador abre experiencia inmersiva sobre su futura construcción
Valeria Alvear
La cronología repasa los intentos del Ecuador por contar con un espacio adecuado para su patrimonio, hasta la decisión del actual Gobierno de impulsar la conceptualización de un edificio que garantice condiciones óptimas de conservación y una mayor conexión con la ciudadanía, según se lee.
Noboa, desde la campaña electoral hasta su investidura en mayo de 2025, ha insistido en que saldará una deuda histórica mediante este proyecto, destinado a exhibir “tesoros embodegados”.
La iniciativa se presenta como una obra emblemática, orientada a resguardar más de 1,2 millones de bienes patrimoniales y a reforzar la identidad y la memoria histórica del país, según ha reiterado desde el viceministerio de Cultura, dirigido por Romina Muñoz. La inversión es de $ 100 millones.
El martes 9 de junio del 2026, EXPRESO solicitó una entrevista con Muñoz y el jueves, Cultura pidió se envíen los temas a consultar, que hasta el cierre de la edición no han respondido. El miércoles, al visitar la sala de exhibición, el equipo de este Diario encontró en el lugar con la viceministra.
Al oír que se consultó si los bienes que se encuentran, por ejemplo, en el Museo del Banco Central de Manta pasarían a este nuevo espacio, intervino.
Así dijo que el país ya cuenta con una red de museos estatales y espacios culturales gestionados por Gobierno central y municipios. En ese sistema —que incluye 18 museos, tres sitios arqueológicos, 10 archivos y 13 bibliotecas— se ha impulsado un proceso de fortalecimiento institucional.
El nuevo Museo Nacional (MuNa), explicó, no busca centralizar colecciones ni trasladar piezas de otras provincias. Por el contrario, afirmó que apuntan a descentralizar la gestión del patrimonio, con acciones como el fortalecimiento de reservas en Bahía.
La colección nacional, dispersa en distintas zonas del país, se mantendrá así. Se prevé retomar una política de adquisición de piezas, principalmente desde colecciones privadas.
La idea de contar con un nuevo espacio para el MuNa ronda en la cabeza de Muñoz desde antes del Gobierno de Noboa. Dirigió el museo, cuya base está en la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE), pero reposa en dos espacios más. Y en el 2023 fue separada de su cargo por criticar esa situación.
La opinión de Alexandra Kennedy, historiadora y curadora
Aunque en el sector cultural hay consenso sobre la necesidad de un nuevo MuNa, surgen reparos sobre el momento y enfoque.
Alexandra Kennedy, historiadora del arte y curadora, sostiene que la infraestructura actual está agotada, pero advierte que el contexto político es poco propicio para establecer políticas culturales de largo alcance, en medio de la pérdida del Ministerio de Cultura, los recortes y la reforma al Cootad, que afecta a municipios.
Además, Kennedy plantea que el desafío no es solo construir un edificio, sino redefinir su narrativa. Un museo nacional —detalla— debe ir más allá de la exhibición y volverse un espacio de debate sobre temas urgentes como la Amazonía, el extractivismo, el género y las desigualdades sociales.
“No debería ser una vitrina de objetos de arte, sino un lugar para que a través de esas imágenes se confronten realidades”.
Kennedy subraya que esa narrativa se construye de forma integral —entre curaduría, museología y museografía— y exige criterios claros sobre qué se muestra, cómo y para qué. Insiste en que debe ser un espacio inclusivo, crítico y permanente, no limitado a lo estético ni a acciones educativas ocasionales.
Lo que dice Romina Muñoz
En una entrevista con Ecuador TV, Muñoz adelantó que:
- La construcción del nuevo museo arrancará en 2027 y la colocación de la primera piedra, hasta junio de ese año.
- El actual MUNA, en la CCE, recibe en promedio 5.000 visitantes mensuales y la meta es cuadruplicar esa cifra.
- Muñoz sostuvo que el proyecto dinamizará la economía local y el turismo, y requerirá la ampliación de personal. En otras intervenciones ha afirmado que por cada dólar invertido en cultura se generan tres.
- La viceministra informó que se lanzó una convocatoria internacional que recibió 148 postulaciones de más de 20 países.
- Se preseleccionaron 20 estudios, que trabajan en anteproyectos. El ganador se anunciará entre finales de junio y la primera semana de julio 2026.

Romina Muñoz, viceministra de Cultura, en la línea de tiempo que avanza del presidente Vicente Rocafuerte a Daniel Noboa.
La opinión de Manuel Kigman
Para Manuel Kigman, profesor y gestor cultural, el nuevo museo “es un proyecto necesario” por la magnitud de las colecciones prehispánicas, coloniales y modernas. Pero pide mayor articulación con el sector cultural y no concentrar la inversión en una sola infraestructura.
Cuestiona la desigualdad: “el presupuesto de la CCE para museos es de 14 mil dólares”, frente a un proyecto que rondaría los 100 millones. Mientras se impulsa una gran obra, “el resto de actores culturales no tiene lo suficiente”.
Ve una contradicción entre levantar ese museo y “dinamitar” procesos en los municipios de Quito o Cuenca. Recuerda el rol de la Fundación Teatro Sucre, el Festival del Jazz o de Música Sacra. ¿Qué historia se contará en el museo? ¿La de movimientos sociales, como el indígena, sin una aproximación folclorizante?
¿Puede dinamizar el turismo como el museo de Bilbao?
El economista de la cultura Pablo Cardoso sostiene que cuestionar un Museo Nacional “solo lo haría un loco”; pero el problema es el contexto: “la política cultural del Gobierno parece haberse reducido a esta obra”, en medio de recortes, debilitamiento institucional y la reforma al Cootad.
Cardoso teme un “efecto monumento” sin una política integral. Si bien reconoce que este tipo de infraestructuras pueden dinamizar el turismo —como el Guggenheim de Bilbao—, aclara que no es tan simple: los retornos dependen de factores como seguridad, políticas públicas y articulación urbana.
Cuestiona la falta de coordinación con el Municipio de Quito y advierte que, sin una estrategia sistémica, el museo podría convertirse en “una isla”. Subraya que no basta la inversión inicial: se requieren recursos sostenidos para operación, programación y mediación.
“Los museos no se sostienen por taquilla”, afirma, y recalca que la inversión cultural es tan necesaria como la de salud o educación, especialmente en un país con bajo consumo cultural.