Manzano tuvo valor
La reciente ausencia de minería ilegal en el río Napo revela el impacto de decisiones estatales firmes y posiciona a Inés Manzano como una figura clave

Inés Manzano se desempeñaba como ministra de Ambiente y Energía en el Gabinete de Daniel Noboa
El 26 de abril, el medio digital Bitácora Ambiental informó que activistas de Napo Ama la Vida navegaron por el río Napo y no encontraron actividad de minería ilegal. El tuit es cauteloso: “por ahora”. Considerando que la minería ilegal ha operado con impunidad durante los últimos años -y, en el caso específico de Napo, ha destruido buena parte de la provincia-, esa información es decidora.
Decisiones que cambiaron el escenario
La pausa en la actividad ilegal responde a decisiones concretas: la suspensión de la actividad minera en la cuenca del Napo; los operativos en territorio; la presión sobre las plantas de beneficio; y, en general, una política más firme del Estado para intervenir en zonas críticas. Ahí aparece un nombre determinante: Inés Manzano.
La opinión pública la está evaluando principalmente desde el manejo de la crisis eléctrica. Es lógico. Pero vale la pena evaluar también otro frente: la minería ilegal. Recordemos que Ecuador es, en muchos sentidos, un territorio en disputa. La minería ilegal concentra narcotráfico, lavado de activos, destrucción ambiental y cooptación del aparato público. Hay fiscales, autoridades y jueces comprados. Hay comunidades intimidadas o compradas. Y escasean las autoridades que deciden confrontar a esas mafias.
Acción estatal y cambio de correlación de fuerzas
Como ministra de Energía, Manzano actuó en consecuencia con su vocación ambientalista. Había llegado con esa determinación al Ministerio del Ambiente, pero fue desde Energía donde terminó empujando cambios concretos: la caducidad de concesiones en La Maná por daño ambiental; la suspensión de la actividad minera en la cuenca del Napo; la paralización de plantas de beneficio en El Oro; y, mientras escribo esta columna, la reestructuración de las cabezas de Arcom. En ciertos territorios, la relación de fuerzas frente a la minería ilegal comenzó a cambiar.
La salida de la ministra abre una pregunta inevitable: ¿esa pelea se mantiene o se reduce? Manzano fue una de las voces que empujó a Daniel Noboa a actuar con mayor firmeza frente a este problema, y la determinación del presidente ha sido vital para que el Ministerio del Interior también actúe con fuerza.
Ecuador necesita autoridades eficaces, que hagan bien su trabajo. Pero hoy eso no basta, pues quien haga bien su trabajo se va a enfrentar, tarde o temprano, a una mafia. Manzano tuvo valor.