Salvemos Cerro Azul
El Bosque Protector Cerro Azul en la vía a la Costa enfrenta una nueva amenaza minera bajo el silencio del Municipio de Guayaquil y el Ministerio de Ambiente

La afectación en los cerros de vía a la Costa, entre ellos Cerro Azul, sigue ampliándose sin que se hayan generado acciones claras y efectivas para su control y amortiguamiento del impacto ecológico.
A finales de 2022 se denunciaba cómo un árbol de ceibo, ubicado sobre los restos de un cerro ya casi desaparecido en la vía a la Costa, engullido por una de las tantas canteras, resistía el embate de las maquinarias. Pocos meses después, finalmente, caía vencido, devorado por la avaricia de la explotación minera, bajo la mirada cómplice del Gobierno central y el silencio de un cabildo cada vez más inexistente.
Con él, desaparecía la esperanza de que se pudiera conservar uno de los pocos pulmones verdes que aún le quedan a la ciudad de Guayaquil.
Guayaquil
Cerro Azul: críticas ciudadanas por permitir extracción en bosque protector
Edison Andrés García Yépez
El doble discurso ambiental
El 6 de marzo de 2026, Cerro Azul, uno de los más imponentes que tiene la ciudad, fue declarado Bosque Protector por parte del Ministerio de Ambiente y Energía. El objetivo era proteger 820 hectáreas de uno de los últimos remanentes de bosque seco tropical de la zona.
Poco tiempo después, el 20 de mayo de este mismo año, sin embargo, saltó la alarma entre sectores ambientalistas y residentes cercanos, cuando el mismo ministerio emitió el Acuerdo Ministerial MAE-MAE-2026-0047-AM, publicado en el Registro Oficial 288 que, al parecer, abriría la explotación minera en el cerro.
Guayaquil
Minería en Cerro Azul: Ministerio de Ambiente aclara el alcance del nuevo acuerdo regulatorio
Valeria Alvear
El 26 de mayo, el Ministerio de Ambiente y Energía aseguraba que la normativa expedida no eliminaba la protección del bosque, sino que permitía “…actividades reguladas, sujetas a estrictos controles técnicos, ambientales y de seguridad” y que “las concesiones existentes desde el 2001 inclusive dentro del Bosque Protector Cerro Azul deberán adecuarse a una cota máxima de explotación, conforme criterios de estabilidad geomecánica, seguridad sísmica y protección hidrogeológica”.
Lo cierto es que, a lo largo de los años la afectación en los cerros de vía a la Costa sigue ampliándose sin que se hayan podido generar acciones claras y efectivas para su control y amortiguamiento del impacto ecológico y sobre las extensas áreas residenciales aledañas.
¿Qué ha dicho la Municipalidad de Guayaquil y qué acciones tomará para la protección de ese pulmón verde y de ese entorno ubicado dentro de los límites urbanos? Al parecer, nada.