SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

medioambiente

Arbolado de Guayaquil contrasta entre premio y zonas grises

Ser reconocida como Ciudad Árbol del Mundo es el punto de partida para crear corredores de árboles, afirman especialistas

Cemento. Así se ve la ciudad, con árboles que apenas sobresalen entre las viviendas. La urbe tiene un déficit de zonas verdes y el desafío de arborizar.

Cemento. Así se ve la ciudad, con árboles que apenas sobresalen entre las viviendas. La urbe tiene un déficit de zonas verdes y el desafío de arborizar.MIGUEL CANALES

Juan Pablo Pérez Tomalá

Creado:

Actualizado:

Lo que debes saber

  • El reconocimiento internacional a Guayaquil como Ciudad Árbol del Mundo contrasta con una realidad marcada por el déficit de áreas verdes y el dominio del cemento en la urbe.
  • Expertos advierten que la ciudad necesita pasar de acciones aisladas a una red de corredores verdes que reduzca la temperatura y recupere el equilibrio ambiental.
  • Aunque el Municipio destaca avances en el manejo del arbolado urbano, especialistas insisten en la urgencia de un plan sostenido que conecte espacios verdes y promueva una ciudadanía comprometida con su cuidado.

El sol golpea con fuerza en el pavimento. Las calles hierven ante el intenso calor. Vivir en Guayaquil es habitar en un desierto de cemento, donde cobijarse en la sombra de un árbol es la excepción, no la regla.

El aire acondicionado se ha vuelto el mejor ‘aliado’ para combatir las altas temperaturas. Es un círculo vicioso urbano, en el que las personas se resignan, mientras los cerros son talados o desaparecidos para darle paso a más cemento.

Vista desde arriba, la ciudad es una gran mancha gris que se extiende en medio de escasos espacios de áreas verdes: Jardín Botánico, Parque Samanes, los cerros El Paraíso y Cerro Blanco, la Isla Santay. Desde abajo, la calle Luis Vernaza, en el barrio Orellana, es una de las pocas donde los árboles son mayoría, donde a la luz solar y al calor se les complica ingresar.

Guayaquil tiene entre 2 y 9 metros cuadrados de áreas verdes por persona, cuando la Organización Mundial de Salud (OMS) sugiere entre 9 y 16 m².

Con este escenario, se reconoció a Guayaquil -junto a 282 urbes- como Ciudad Árbol del Mundo (Tree City of the World). El premio es concedido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Fundación Arbor Day.

El galardón se basa en el cumplimiento de cinco estándares: Establecer la responsabilidad del cuidado de los árboles; promulgar una ley o política que regule la gestión de árboles; mantener una evaluación actualizada de recursos arbóreos locales; asignar recursos para un plan de gestión de árboles; y celebrar un evento anual dedicado a los árboles para educar a los ciudadanos.

La Alcaldía resaltó, en una publicación que, en los últimos dos años, la empresa pública Parques recuperó 80 % de 3.500 árboles intervenidos, que fueron afectados por la plaga de cochinilla; destacó el uso de drones para fertilizar el arbolado; así como el mantenimiento de áreas verdes.

EXPRESO pidió al Municipio, el pasado miércoles 22 de abril, una entrevista para conocer a detalle qué acciones se realizan para aumentar el número de áreas verdes en la ciudad y los controles que se realizan a la vegetación existente, pero no hubo respuesta.

“Como aporte (el premio) es muy bueno. Sin embargo, tenemos que seguir esperando que esto no sean intervenciones aisladas, sino que se convierta en una red ecológica dentro de toda la ciudad”, afirma Carolina Morales, docente y urbanista.

“No se trata simplemente de sembrar los árboles de forma aislada, sino de convertir las avenidas en ejes verdes, en corredores que puedan dar continuidad de copa para dar sombra”, explica la especialista.

Es importante que estos corredores de árboles estén conectados porque funcionan como las “venas” de una ciudad, que la recorren y atraen la presencia de especies polinizadoras, flora y fauna, drenaje sostenible y reducen la temperatura.

Hay políticos que tienen miedo a la crítica y dicen ‘es que tengo la acera muy corta y no puedo poner árboles’.Carolina Morales Robalino, docente y urbanista

La construcción de una ciudadanía verde

Otro aspecto a trabajar, dice Morales, es la construcción de una ciudadanía verde, como ha recogido EXPRESO, que se involucre en el cuidado de los árboles y conozca los beneficios de tener áreas verdes cercanas.

El arquitecto Carlos Masabanda advierte que este déficit de áreas verdes afecta a la mayoría de ciudades en el país. Él menciona que los choques políticos entre diferentes niveles de gobiernos derivan en la interrupción de proyectos como el Malecón 3000, que la Alcaldía tenía previsto en el norte.

Protección. La falta de sombra en el espacio público eleva la temperatura y expone a la población a las enfermedades de la piel, ante los rayos ultravioleta.

Protección. La falta de sombra en el espacio público eleva la temperatura y expone a la población a las enfermedades de la piel, ante los rayos ultravioleta.MIGUEL CANALES

“Si queremos hacer un cambio a cortísimo plazo es bastante complejo por la coyuntura política, pero si lanzamos un plan con visión de ciudad, donde tengamos metas y objetivos claros, obviamente con la participación ciudadana constante y de la academia también, ahí se puede tener un plan mucho más sustentado, mucho más fuerte y que pueda permanecer en el tiempo, porque lo más difícil es que se mantenga en el tiempo”, insiste el experto.

En ese plan se puede incluir los corredores con infraestructura verde y azul, recuperando al río y los esteros. Además, implementar sistemas en los parterres y aceras para que el agua lluvia se infiltre y se redireccione a grandes zonas verdes como el Parque Samanes, explica.

Que el Municipio marque una hoja de ruta clara, con fechas y plazos. Y que la ciudadanía se involucre.
Carlos Masabanda, arquitecto

“Guayaquil se caracteriza por tener calles bastante anchas, no aceras lamentablemente, pero calles bastante anchas y espacios públicos donde hay mucho potencial de implementación de vegetación y de infraestructura verde”, menciona Carlos Calzadilla, docente e investigador en soluciones basadas en la naturaleza y resiliencia urbana.

Él señala que puede haber resistencia ciudadana a medidas como sustituir estacionamientos por áreas verdes, pero es por el desconocimiento de los beneficios que los árboles, tan escasos en Guayaquil, le dan al medioambiente urbano.

tracking