Diario Expreso Ecuador

El periódico que aprendió a resistir

Desde su fundación en 1973, EXPRESO ha narrado los acontecimientos que marcaron al Ecuador y defendido la libertad de expresión

La rotativa de Diario EXPRESO imprimió por última vez el periódico tras 53 años de historia. La edición final circuló este 9 de octubre de 2026.

La rotativa de Diario EXPRESO imprimió por última vez el periódico tras 53 años de historia. La edición final circuló este 9 de octubre de 2026.Jonathan Cuje

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Hay sonidos que se quedan para siempre. El crujir de las páginas, el golpe del periódico sobre la mesa y la voz del canillita anunciando las noticias. También ese olor a tinta que se mezclaba con el café de la mañana. Así entraba el mundo a nuestras casas, doblado en unas cuantas páginas.

En ellas conocimos las alegrías y las heridas del Ecuador. Guardamos fotografías, recortamos noticias y leímos historias que todavía recordamos. Porque un periódico no solo cuenta lo que sucede, también conserva lo que fuimos.

EXPRESO nació el 25 de julio de 1973 en plena dictadura militar. Galo Martínez Merchán puso en marcha un diario que vio regresar la democracia, caer gobiernos, quebrar bancos y cambiar al país. El 9 de octubre de 2026 circuló su última edición impresa. Dos fechas ligadas a Guayaquil y 53 años de memoria entre ellas.

Detrás de cada página hubo manos que escribieron, fotografiaron, imprimieron y repartieron noticias. También periodistas que enfrentaron amenazas, presiones y procesos judiciales. La libertad de expresión ha resistido distintos poderes y hoy enfrenta además la violencia del crimen organizado.

El periodismo frente al poder y las amenazas

El periodismo tiene una naturaleza incómoda, preguntar lo que otros prefieren callar. No nació para aplaudir gobiernos, sino para vigilar el poder. Cuando una investigación revela indicios de corrupción, una autoridad democrática debería encontrar una alerta para investigar y corregir, no un enemigo al que combatir.

A quienes ejercemos este oficio nos corresponde hacerlo con rigor, ética e independencia.

Escribí en EXPRESO. Nunca me pidieron cambiar una coma. Tal vez por eso esta historia también me toca el corazón.

Hoy las rotativas se detienen, pero EXPRESO continúa en digital. No desaparece su voz. Cambia la manera de escucharla. De algo estoy segura, los políticos pasamos, los gobiernos terminan y las banderas políticas cambian. El periodismo, en cambio, ha resistido, resiste y resistirá.

Que el último ejemplar en papel no sea una despedida, sino una página más de una historia que merece continuar. ¡Larga vida a EXPRESO!

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