Persecución política y abuso de poder: el momento de rendir cuentas llegará
Defenderse en las circunstancias de una justicia cooptada por la política y el uso malicioso de instituciones públicas para perseguir es una tarea cuesta arriba

Ilustración. El abuso de poder y la falta de garantías judiciales generan preocupación.
Acusar sin pruebas es la técnica del poder político contra quienes piensan diferente, y que se perfecciona fraguando esas evidencias que no tienen para darle forma a un relato de fantasía que solo encaja en sus perversas mentes.
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Son varias las víctimas de esa práctica que liquida la presunción de inocencia y que acusa, juzga y sentencia en los breves minutos que dura un video elaborado con recursos públicos o una declaración en alguno de los parlantes que ahora sirven al poder de turno.
Defenderse en las circunstancias de una justicia cooptada por la política y el uso malicioso de instituciones públicas para perseguir es una tarea cuesta arriba. Esto no quiere decir, de ninguna manera, que claudicar sea una opción.
Hay que reclamar, exigir y resistir hasta que el poder pierda altura, baje de esa nube y, al mismo nivel del resto, rinda cuentas de todos sus abusos. Ese momento llegará.
Resistir ante el abuso de poder
Dice un refrán: no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista. Al abusador le llega siempre la hora de responder. Ahí sabremos si todas las afirmaciones que sostuvo en su momento son ciertas o se derrumban como un castillo de naipes. Paciencia. El momento llegará.