Editorial | Que nos dejen trabajar
Todo llevaría a estimar que esa inspección, por más rutinaria que aparente ser, es una forma más de hostigamiento
Primero, el Servicio de Rentas Internas, luego la Fiscalía, después la Superintendencia de Compañías y, ahora, el Ministerio de Trabajo. A la campaña de hostigamiento en contra de Gráficos Nacionales S. A., editora de los diarios EXPRESO y EXTRA, parece que se estaría sumando la cartera de Estado que desconoce sentencias constitucionales. Una inspección nada habitual, realizada a esta empresa, llama mucho la atención. Podría considerarse algo rutinario, pero hay motivos de sobra para pensar que no es así.
Que el Servicio de Rentas Internas iniciara un investigación tributaria bajo informes que aún no llegan a manos del investigado. Que la Fiscalía abriera una investigación por presunto lavado de activos sin el más mínimo sustento y lógica. Que la Superintendencia de Compañías intervenga la empresa por pedido de un accionista minoritario. Todo llevaría a estimar que esa inspección, por más rutinaria que aparente ser, es una forma más de hostigamiento.
No sorprendería que eventualmente surjan otros intentos disfrazados de legalidad. Pero quedarán en eso, porque ha quedado claro que la verdad y valentía siempre se imponen. Los obstáculos no impedirán que continuemos investigando e informando a la ciudadanía, ejerciendo la libertad de prensa como puntal de la democracia en el Ecuador.