Editorial | Energía solar aún por explotar
Permitir que más hogares generen su propia energía es una medida estratégica que reduce la presión sobre un sistema frágil
Ecuador no puede darse el lujo de ignorar el auge de la energía solar mientras atraviesa uno de los déficits eléctricos más graves de su historia, con apagones que ya afectan la economía y la vida cotidiana de millones de ciudadanos. Si bien el sector empresarial muestra avances para asegurar su propio suministro mediante paneles fotovoltaicos, esto sigue siendo un gran pendiente en aquellos hogares con capacidad para adoptarlos. Como ya lo ha dado a conocer EXPRESO, las razones van desde trámites engorrosos hasta la ausencia de incentivos y un retorno de inversión que aún resulta poco atractivo para la mayoría de familias. Dar el siguiente paso exige aprovechar este auge y convertirlo en política pública, para que más hogares pasen a ser grandes generadores de energía. Y eso requiere decisiones concretas, como simplificar y acelerar los permisos de instalación, establecer incentivos económicos reales como rebajas tributarias o líneas de financiamiento accesibles.
En un contexto de incertidumbre energética, permitir que más hogares generen su propia electricidad se convierte en una medida estratégica que reduce la presión sobre un sistema frágil, diversifica la oferta y, al mismo tiempo, alivia el gasto mensual de miles de familias que hoy pagan más por un servicio cada vez menos confiable.